Con 101 Secrets, Jaeger-LeCoultre reafirma la singular alianza entre la Alta Joyería y la relojería fina con el calibre 101, el movimiento mecánico rectangular de cuerda manual más pequeño del mundo. 

El modelo de edición limitada –solo de producirán tres–, combina zafiros rosas, con tonalidades que van desde el ciclamen intenso hasta el rosa pálido, diamantes y oro rosa de 18 quilates.

El Calibre 101, presentado por primera ocasión en 1929, es el calibre rectangular más pequeño del mundo: 14 mm de largo, 4.8 mm de ancho y 3.4 mm de grosor (un volumen de apenas 0.2 cm³), realizado con 74 piezas. pesa apenas un gramo, el equivalente al peso de dos mariposas. El volante oscila a 21,600 vibraciones por hora (frecuencia de 3 Hertz) y el muelle real proporciona una reserva de marcha de 33 horas.

Creado sin la ayuda del diseño asistido por ordenador, el corte láser ni el mecanizado CNC –tecnologías que aún tardarían al menos medio siglo en desarrollarse–, fue una hazaña extraordinaria.

Durante las últimas nueve décadas, la tecnología ha permitido mejoras en los materiales, el diseño de los engranajes y las técnicas de producción, pero las dimensiones y la arquitectura del calibre permanecen inalteradas. Con 98 piezas, cada una de las cuales debe fabricarse y ajustarse a medida debido a su diminuto tamaño, la versión actual del Calibre 101 representa la quinta generación.

Trabajando en un taller especializado dedicado a este calibre, solo un puñado de relojeros ha dominado las habilidades necesarias para ensamblar movimientos a una escala tan microscópica. Se requiere destreza, extrema precisión y gran paciencia: se necesitan 40 horas para ensamblar los 98 componentes y, por consiguiente, la producción se limita a tan solo unas pocas docenas de piezas al año.

El nuevo reloj 101 Secrets se adhiere fielmente a los códigos clásicos de la Alta Joyería: su brazalete de doble rivière está elaborado en oro rosa de 18k y engastado con 124 zafiros rosas (aproximadamente 16.39 quilates) graduados en tamaño y color, desde un intenso ciclamen hasta un sutil tono rosado, abarcando 10 tamaños y 7 tonalidades.

Separadas por una banda contrastante de diamantes blancos engastados en grano, las dos filas de piedras preciosas están engastadas con garras para maximizar la luz que las atraviesa y, por lo tanto, amplificar su color y brillo.

Los laterales de la caja también están engastados en grano con zafiros y diamantes, estos últimos extendiéndose a lo largo de todo el brazalete. La hora, al revelarse, se muestra en una esfera de nácar blanco brillante rodeada por un bisel rectangular de oro rosa de 18 quilates engastado con diamantes, sumando un total de 904 diamantes talla brillante (aproximadamente 13.26 quilates). Esta obra maestra de engaste de gemas, elaborada en el taller Métiers Rares en el corazón de la Manufactura Jaeger-LeCoultre, requirió 163 horas para su finalización.