Con 78.20 metros de eslora y una presencia que impone sin necesidad de estridencias, Odisea acaba de emprender su viaje inaugural desde Alemania, marcando el debut oficial de uno de los proyectos más refinados y coherentes de los últimos años dentro del universo de los superyates.

Construido originalmente bajo el nombre de Project ACE 21, este nuevo Lürssen representa una síntesis impecable entre ingeniería de alto nivel, diseño contemporáneo y una visión clara del lujo entendido como experiencia.

A lo largo de lo que va del siglo, el astillero alemán ha entregado con éxito más de 20 yates por debajo de los 80 metros, una cifra que confirma su liderazgo en este segmento. Sin embargo, Odisea tiene un valor especial dentro de esa historia: es la primera ocasión en que Lürssen une fuerzas con el estudio británico RWD para desarrollar tanto el diseño exterior como el interior de una misma embarcación.

Su silueta proyecta una fuerza serena, con líneas definidas y una arquitectura limpia que transmite seguridad, elegancia y propósito. No hay excesos visuales ni concesiones innecesarias: cada trazo parece pensado para reforzar una identidad moderna, sólida y atemporal. Los grandes ventanales, además de estilizar el perfil, rompen con los límites tradicionales entre interior y exterior, permitiendo que la luz natural inunde los espacios y que el horizonte se convierta en parte permanente de la experiencia a bordo.

En el interior, Odisea abandona cualquier tentación ostentosa para apostar por una estética luminosa, cálida y profundamente habitable. Tonos naturales, maderas suaves, mármoles claros y texturas orgánicas construyen una atmósfera que remite más a una residencia costera de altísimo nivel que a un yate convencional.

Uno de los grandes protagonistas del proyecto es su espectacular “Beach House”, un salón acristalado en la cubierta principal que se abre en tres frentes mediante puertas correderas de tres metros. La sensación de continuidad con la terraza exterior y la piscina revestida en teca es extraordinaria. Más que un beach club, se trata de un auténtico espacio de convivencia frente al mar, donde arquitectura, tecnología y estilo de vida convergen con naturalidad.

La propuesta de bienestar y entretenimiento también está resuelta con inteligencia. En proa, una cancha deportiva multifuncional puede adaptarse para baloncesto, pickleball, yoga o pilates. En otra de sus cubiertas, una terraza transformable pasa de ser un refugio al aire libre a un salón cerrado con jacuzzi, bar, fogata y comedor para 20 invitados. A ello se suman dos cines al aire libre, un espacio wellness y una completa zona de deportes acuáticos equipada para buceo y pesca.

Fiel a la filosofía técnica de Lürssen, Odisea incorpora además un sistema de escape compacto con tecnología SCR patentada, diseñado para reducir de manera significativa las emisiones de NO×. Es una señal clara de hacia dónde se dirige la gran náutica: embarcaciones que no sólo buscan impresionar, sino también responder a las exigencias de una navegación más responsable.