Ferrari Hypersail, el innovador monocasco volador de 30 metros diseñado para surcar los océanos, exhibió su concepto energético a bordo.

Este sistema forma parte de un proyecto que, basado en la innovación abierta, ha trasladado el saber hacer del Cavallino Rampante más allá de las pistas de carreras y el asfalto, abriendo soluciones tecnológicas sin precedentes en el mundo de la navegación de altura.

Desarrollado por el equipo Hypersail Tech en Maranello, el sistema de gestión energética se concibió con el doble objetivo de garantizar la máxima eficiencia y la integración total de las diversas arquitecturas a bordo. La elección de una solución eléctrica, surgida de la necesidad de garantizar la autosuficiencia energética durante la navegación de larga distancia que afrontará la embarcación, condujo al desarrollo de un sistema capaz de captar energía del entorno de la forma más eficiente posible, incluyendo energía solar y eólica.

Los movimientos en cubierta, como el ajuste de las velas, se realizan mediante la transformación directa de la energía generada por el usuario gracias al innovador sistema de cabrestante por cable. Los movimientos bajo cubierta, como el funcionamiento de los apéndices necesarios para garantizar el control activo del vuelo, se gestionan mediante energía recuperada de fuentes renovables, con baterías de alto voltaje instaladas para gestionar la dinámica de los flujos de energía.

Hypersail reinventa los sistemas de cabrestante tradicionales mediante una solución innovadora: Winch by Wire. Con ella, la fuerza generada por la actividad muscular de la tripulación no acciona directamente las transmisiones mecánicas ni los circuitos hidráulicos tradicionales, sino que se convierte instantáneamente en energía eléctrica, que se centraliza y redistribuye dinámicamente a las distintas funciones del aparejo de la embarcación.

Para los molinetes, la principal ventaja reside en la capacidad de mantener una cadencia de giro constante y eficiente. En los sistemas convencionales, a medida que aumenta la resistencia, los movimientos se vuelven inevitablemente más lentos y extenuantes. La tecnología desarrollada por Hypersail mitiga este aumento del esfuerzo, garantizando una potencia constante al operar en el punto óptimo de eficiencia electromecánica del sistema y rendimiento metabólico humano.

Este sistema permite a un solo tripulante manejar cargas extraordinarias de hasta 9 toneladas, superando con creces las limitaciones inherentes de las arquitecturas mecánicas o hidráulicas tradicionales.

La electricidad generada mediante los soportes, que utilizan los mismos motores eléctricos que los sistemas de suspensión activa del Ferrari Purosangue y el F80, se canaliza a la red eléctrica de a bordo y se distribuye en tiempo real. Esta energía acciona los cabrestantes que regulan las velas o la bomba hidráulica que realiza los ajustes en cubierta.

La solución de cabrestante de Hypersail se basa en el mismo enfoque de control electrónico introducido en el nuevo Ferrari 12Cilindri Manuale, donde, en el  sistema de control electrónico del Manuale, la naturaleza física de la acción mecánica del cambio de marchas se convierte en una señal electrónica, conservando al mismo tiempo una sensación auténtica y analógica.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Ferrari Hypersail cuenta con 100 metros cuadrados de paneles solares. Ferrari Hypersail cuenta con 100 metros cuadrados de paneles solares.

 

Bajo cubierta: operación de apéndices y gestión de vuelo

Los sistemas instalados constituyen el núcleo tecnológico de la embarcación, responsables de la gestión de la electrónica, el control de la estabilidad y la altura de navegación sobre los foils. La fiabilidad de este ecosistema está garantizada mediante la aplicación de procesos de prueba propios del sector automotriz, gracias a una plataforma de unidades de control electrónico (ECU) y sensores, y cuatro niveles de voltaje diferentes que oscilan entre 12 V y 800 V.

Para controlar y ajustar los apéndices, los ingenieros de Hypersail desarrollaron un sistema de control de vuelo  activo que gestiona el flujo hidráulico en dos modos de operación de superficie: Movimientos Lentos y Movimientos Rápidos. El primero representa los macroajustes de los brazos del foil y la quilla basculante, impulsados por el eje eléctrico trasero de 800 V del Ferrari Luce. El segundo comprende los movimientos rápidos y continuos de las superficies de control, los flaps, que se realizan mediante dos bombas más pequeñas accionadas por motores eléctricos de 48 V. Esta separación garantiza un rendimiento excepcional, la máxima eficiencia energética y los niveles de redundancia necesarios en entornos marítimos.

Los sistemas electrónicos e hidráulicos se alimentan exclusivamente de fuentes renovables gracias a un innovador sistema de captación de energía solar y eólica. Además, en lugar de disiparse, el excedente de energía se almacena y gestiona en dos baterías idénticas de 800 V, listas para distribuir potencia según las necesidades dinámicas del monocasco.

Los paneles solares, transitables y con un agarre especial, están integrados en la cubierta y los costados, cubriendo una superficie de 100 metros cuadrados. Su aplicación es el resultado de complejas simulaciones que, mediante el mapeo de la exposición solar en diferentes latitudes y posibles rutas, dirigieron la instalación únicamente a las zonas de mayor rendimiento. Esto minimizó el peso adicional en la embarcación, eliminando cualquier masa improductiva en favor de la mejor relación potencia-peso.

La integración eólica se implementa en la popa, donde se alojan las turbinas eólicas, que pueden configurarse y retirarse según las necesidades de navegación. El objetivo de ingeniería fue un estudio minucioso del ángulo de entrada para identificar el equilibrio óptimo entre la máxima eficiencia de generación de energía y la mínima resistencia aerodinámica a altas velocidades, garantizando un rendimiento óptimo en diversos escenarios oceánicos.