La tierra de hielo y fuego

Islandia, la tierra que inspiró a Julio Verne para escribir su obra más famosa “Viaje al Centro de la Tierra” o donde nació la cantante BjÖrk, se está convirtiendo en uno de los destinos europeos favoritos, tanto por las actividades que ofrece como por sus accidentes naturales como: glaciares, géiseres, fuentes termales, volcanes en actividad, extensos desiertos de lava, además de su historia, literatura (a través de sus sagas islandesas) y tradición folclórica muy ricas y vastas.

Con todo y la dificultad de vivir en un lugar como éste, su calidad de vida es muy alta, tomando en cuenta que poseen un PIB per cápita de 30 mil 200 dólares, un crecimiento anual de 1.7% y una inflación de 1.9%. Y como es necesario importar prácticamente todo, es así que comida, alojamiento y transporte ascienden de sobremanera en el Atlántico Norte.

Por ello, Islandia está considerado como el segundo país (después de Japón), con los precios más elevados de Europa, en donde no se exige visado a los europeos occidentales ni a ciudadanos de Estados Unidos, Chile y México.

 

 

 

Aunque Islandia significa “Tierra del Hielo”, ésta puede ser sorprendentemente calurosa en verano, cuando el sol brilla casi las 24 horas del día, aunque ello no significa que se carezca de un viento helado. Mientras que en el invierno puede haber luz durante sólo unas cuatro o cinco horas al día.

Antes de continuar y a la hora de planear su viaje, es importante tomar en cuenta que a partir del 31 de agosto, (excepto Reikiavik) se cierran hoteles, albergues juveniles y campings, además dejan de circular autobuses. A finales de septiembre parece que todo el país comenzara a hibernar. Julio y agosto aparecen como los meses más cálidos para poder viajar a la isla. Mientras que las costas meridional y occidental presentan temperaturas templadas en invierno, gracias a las aguas de la corriente del golfo.

Islandia ofrece casi todo tipo de actividades para practicar: desde el trekking (a lo largo de paisajes salvajes); el senderismo por parajes remotos como Landmannalaugar, Látrabjarg y Hornstrandir o en Reykjanesfólkvangur; con buenas pistas de esquí en Reikiavik, Akureyri, Bláfjôll (suroeste de la capital) y Hlíôarfjall (cerca de Akureyri).

 

 

O si prefiere montar en trineo por el manto glaciar de Langjökull; practicar rafting por aguas bravas en el Hyítá (río Blanco); o espeleología en las cuevas de

Hallmundarhraun, cerca de Húsafell así como la natación en estanques geotérmicos.

Inclusive realizar otras actividades en el open del Ártico, en Akureyri ó practicar el golf en un torneo que dura toda una noche, bajo el sol de medianoche y que congrega a amateurs y profesionales de todo el mundo.

Por ello, en este nuevo recorrido de Amura Yachts & Lifestyle lo invitamos a acercarse a esta isla de “hielo y fuego”, para sentir la omnipresencia del viento, para observar extraños paisajes, con sus glaciares y la Laguna Azul en los campos de lava, con el fin de que le resulte toda una experiencia surrealista. 

 

Reikiavik, la capital

Esta ciudad (bahía humeante) se asienta en un fiordo enmarcado por el Monte Esja. Ahora conocida como la ciudad sin humo, gracias a sus vientos y al uso de calefacción geotérmica, Reikiavik posee un relevante centro histórico, edificios de madera encalados e hileras de casas de hormigón, paisaje de pintorescas casas de tejados de colores. Las mejores muestras se levantan en los barrios de Grjotaporp y Pingholt, aunque también se pueden ver algunas de ellas en el Museo Arbaer de Casas Históricas.

 

 

Esta ciudad moderna cuenta con la famosa Hallgrímskirkja (en honor al poeta más famoso de la isla: Hallgrímur Pétursson), espectacular iglesia inspirada en una montaña de lava. Su construcción se inició a finales de los 40 y finalizó en 1974, para deambular por un austero y casi vacío interior y posteriormente ascender a una torre de 75 metros de altura, con el fin de disfrutar de bellas vistas de la gran metrópoli.

Laugavegur es la principal calle comercial y para los amantes del arte, las mejores tiendas se encuentran en Skolavordustigur, en tanto Kringlan es el mejor centro comercial de Reikiavik.

Pero lo que más atrae de esta ciudad es el entretenimiento y diversión, donde el alcohol es bastante caro, ya que el consumo de cerveza estuvo prohibido en Islandia durante 75 años para finalmente legalizarse en 1989. Y puede acudir además a shows sobre las sagas islandesas y los vikingos, así como a espectáculos culturales de teatro, ópera, música sinfónica y danza en casi todo el año.

El Teatro Nacional y el Teatro de Reikiavik son de los más importantes. Hay un espectáculo llamado “Light Nights”, donde se ofrecen historias típicas islandesas y canciones folclóricas. La Orquesta Sinfónica ofrece conciertos cada semana. También Islandia tiene su propia compañía de ópera (sus actuaciones se celebran durante todo el invierno).

 

 

 

O si lo prefiere, la vida nocturna florece de junio a agosto (que es cuando hay luz solar casi las 24 horas del día) y también es muy rica. Existen gran cantidad de discotecas, bares, cafeterías que se encuentran abiertas hasta altas horas de la madrugada. Hay un recorrido por los bares de moda llamado “Runtur”, con actuaciones de música en directo y de discotecas.

 

El Reino Glaciar

En muchas partes de Islandia se hace patente la geotermia del subsuelo y cerca de las principales zonas de géiseres han nacido pueblos, dedicados al cultivo en invernaderos. La zona más famosa es la de Geysir, de cuyo nombre deriva la palabra “géiser”.

Poco más al este, se encuentran dos de los volcanes vecinos a zonas habitadas, más activos: El famoso Hekla, que ha entrado en erupción unas 20 veces y hacia el este, bajo el glaciar de Mýrdalsjökull, se esconde el Katia, que lleva dormido un tiempo bastante largo.

El amarillo, el rojo y el verde son los colores de las montañas de riolita de Landmannalaugar, entre las negrísimas lavas de obsidiana y los vapores que emanan de las fuentes geotérmicas.

En Kverkfjöll han aparecido espectaculares cuevas debajo del glaciar. Y en las montañas de Dyngjufjöll sobresale el lago Öskjuvatn, una gran caldera de 11 km2, y el cráter Víti, relleno de agua templada. Ambos lagos se crearon tras una gigantesca erupción en Dyngjufjöll en 1875. A lo largo de la pista automovilística de Kjölur se encuentra el lago Hvítárvatn, de un gélido azul a los pies del blanco glaciar.

 

 

En agosto, en Sprengisandur, el epilobio ártico (epilobium latifolium) tiñe con sus flores violetas las negras arenas ribereñas, con la resplandeciente blancura del glaciar al fondo. En Þórsmörk hay encantadores valles verdes, rodeados de negras montañas que dominan el entorno.

Desde que Islandia se colonizó, sus habitantes han atravesado las Tierras Altas entre el Norte y el Sur a lomos de caballo e, incluso, a pie. Era un viaje peligroso, pero los islandeses se arriesgaban, sobre todo para viajar al Parlamento, en Þingvellir. Con tiempo de niebla, corrían el riesgo de perderse por el camino; con ventisca, de perder la vida, o morir de hambre si la travesía duraba demasiado.

Afortunadamente, hoy en día las cosas son más fáciles y gracias a los medios de transporte modernos hacen posible viajar en un día del norte al sur, o viceversa, bien por la ruta de Kjölur ó por Sprengisandur.

Hay excursiones guiadas en auto por ambos itinerarios, así como a Þórsmörk, Landmannalaugar, Askja y Kverkfjöll. Y por supuesto, usted puede viajar por su cuenta, sea en automóvil de su propiedad ó en coche de alquiler. Sin embargo, recuerde que todas estas rutas sólo son practicables con unidades todo terreno.

 

 

Incluso las rutas por Kaldidalur y Kjölur, las cuales ya no son oficialmente pistas de alta montaña (ya que no tienen una indicación de carretera que empieza por la letra F), pueden resultar muy difíciles de transitar, y las agencias de alquiler de coches prohiben su uso a los clientes, salvo a los que alquilen vehículos 4x4.

 

Fiordos del Oeste

Una de las regiones catalogada como la más salvaje y menos poblada de la isla, es la de los Fiordos del Oeste. Con unos acantilados verticales como el Látrabjarg (444 m) -el “Finisterre” de Europa- y el Hornbjarg (534 m) que sinceramente llegan a quitar el aliento. Aún más impresionante es el salto de Dynjandi, cuyas aguas parecen lamer el flanco de la montaña.

En los Fiordos del Oeste se palpa la historia geológica de Islandia, desde su creación, hace 15 a 16 millones de años hasta la colonización en el siglo IX, cuando la actividad volcánica cesó en la zona.

Las rocas más antiguas están en Kögur y las más jóvenes al fondo de Borgarfjörður. Esta historia se refleja en la diversidad paisajística, con toda clase de volcanes y geotermia, desde fuentes de agua mineral hasta el géiser más caudaloso de Europa: el Deildartunguhver.

 

 

 

 

Uno de los lugares que mejor evidencian el vulcanismo es Snæfellsnes, con su mítico Snæfellsjökull y su parque nacional, enmarcado en un municipio de Turismo Sostenible, certificado por el Green Globe 21.

Breidafjordur es el paraíso de los ornitólogos, y en los Fiordos hay los tres mayores acantilados de aves de Europa: el mayor es Látrabjarg, la última atalaya hacia el oeste. El Oeste y Breidafjordur, bastante poblados desde la colonización, son el marco de muchas de las sagas que extienden su acción hasta los Fiordos.

Otro lugar que merece una visita es Eiríksstaðir, el hogar de Eric el Rojo, donde supuestamente nació su hijo, Leif el Afortunado, quien descubrió América en el año 1000, quinientos años antes que Colón.

 

Pesca y caza

Islandia es famosa por la pesca de la trucha y del salmón. La principal temporada para la pesca del salmón es desde el 20 de junio hasta mediados de septiembre. Para la pesca de la trucha, las fechas varían de un río o de un lago a otro, pero la temporada normal se extiende de los meses de abril-mayo a finales de septiembre y principios de octubre.

 

 

En invierno se puede practicar la pesca a través de agujeros en el hielo, actividad cada vez más popular. Para la pesca del salmón, hay que solicitar el permiso de pesca por anticipado, pero el de trucha no precisa tanta antelación, e incluso, se puede obtener, en muchos casos, en el día.

La pesca con caña de abordo también se está convirtiendo en un deporte popular en Islandia. La temporada empieza a finales de mayo y termina a finales de agosto, con varios torneos en distintas partes de Islandia.

 

Golf en Islandia

Los principales campos de golf de Islandia están abiertos a los visitantes extranjeros. Las tarifas de acceso son moderadas.

Un evento que permite la entrada tanto a amateurs como profesionales es el Open Ártico, en el Club de Golf de Akureyri, el cual puede jugarse al golf bajo el sol de medianoche. A finales de junio se celebra un torneo abierto internacional de 36 hoyos. El primer golpe se da justo antes de la medianoche y el torneo se desarrolla hasta la madrugada.

 

 

Excursiones a pie-senderismo

Más de la mitad de la superficie de Islandia está a más de 400 m de altura sobre el nivel del mar y gran parte del país está cubierta de lava, glaciares, lagos y arena. En varios sitios de Islandia hay caminos señalizados, y las marchas a pie son uno de los pasatiempos favoritos de los islandeses y de los turistas. Los centros de información turísticos dan información sobre senderismo en su área. Muchas agencias de viajes organizan excursiones a pie, tanto en invierno como en verano.

 

Vacaciones activas

Por todo el país pueden realizarse multitud de actividades. Unas vacaciones activas pueden incluir rafting (descenso de ríos), excursiones a pie, viajes a los glaciares, pesca, equitación, excursiones en barco, observación de ballenas, natación y esquí de verano y los siguientes puntos pueden ser una opción para ello:

 

Isla Vioey.- Uno de los destinos turísticos en los alrededores de Reikiavik y a la cual se puede acceder por barco (zarpa desde el muelle de Sundahöfn) es la Isla Vioey, un paraíso natural en el que anidan numerosas especies de aves y donde usted puede disfrutar del contacto con la naturaleza.

 

Campo de lava Pingvellir.- En coche se puede realizar una excursión hacia el campo de lava de Pingvellir, que ofrece un bello espectáculo natural en el que, entre otras maravillas, se puede admirar: La garganta de la Humanidad, la roca de la Ley (Lögberg), la garganta de Flosi, la cascada de Ôxara y Pingvallabaer, la mansión donde se alojan los jefes de Estado que visitan el país. Otro de los atractivos de este lugar es Almannagjá, donde se localiza la placa tectónica americana.

 

 

Haukadalur.- Este lugar es conocido por albergar dos géiseres: el “Geysir” y el “Strokkur”. Geysir era una antigua fuente termal de agua hirviendo, que en la actualidad está inactiva. El geiser Strokkur fue perforado en el año 1964 y todavía hoy sigue expulsando agua hirviendo en chorros, que se elevan unos 30 metros de altura.

 

Cascadas de Oro (Gullfoss).- Gullfoss es un salto de agua del río Hvíta que se precipita a 31 metros de altura, cerca de aquí se localiza un paraje conocido como Pjaxi. Aquí, la hierba cubre casi por completo suaves colinas que enmarcan un paisaje salpicado de manantiales y surcado por riachuelos.

 

Skalholt.- este antiguo lugar de culto fue fundado en el año de 1056 (sede del arzobispado del sur hasta el siglo XVIII) y albergó once templos. La iglesia que se puede contemplar en la actualidad, fue consagrada en el año 1963. En su interior, se pueden admirar obras de arte como el retablo de Nína Tryggvadottir y las vidrieras de Gerour Helgadottir.

 

La Laguna Azul (Bláa Lonid).- Situado a pocos kilómetros de la ciudad en medio de un gran campo de lava, este lago de un azul mediterráneo, junto con la estación geotérmica Svartsengi compone un cuadro hiperrealista. La estación es una fuente de energía limpia y renovable que justifica la ausencia absoluta de contaminación en Islandia. Las aguas de la laguna son calientes, ricas en minerales y poseen unas cualidades curativas (se dice que curan la psoriasis).

 

 

 

Aquí todo es distinto

El arte culinario en Islandia es un verdadero boom, sobre todo en Reikiavik, donde chefs internacionales crean platillos espectaculares y a base de excelentes ingredientes. Por ejemplo el “Humarhúsið” es el principal restaurante especializado en cigala. Y en el “Þrír frakkar” se puede disfrutar de una deliciosa cocina tradicional, como carne de ballena y bacalao.

Un lugar con vistas espectaculares es el que ofrece La Perla (Perlan), restaurante situado sobre los depósitos de agua geotérmica que proporcionan la calefacción a toda la ciudad de Reikiavik.

De los sitios que están en boca de todos, por ejemplo están: el “Sjávarkjallarinn” donde Lárus Jónasson ofrece excelentes mariscos ó el “Hotel Holt”, aquí Birgir Karl Ólafsson domina la cocina francesa. Y qué tal la fusión nórdica en “Vox” en el “Nordica Hotel”.

Para almorzar existen establecimientos que son populares entre las personas de treinta y tantos como el “Apótek” y “Hótel 101”. Para gente guapa el “Vegamót” y “Kaffi Sólon”. “Ban Thai” ofrece una de las mejores comidas tailandesas. Ya fuera de la capital se puede mencionar el “Fimm fisgar” en Stykkishólmur y “Við fjöruborðið” en Stokkseyri.

 

 

 

Y de exquisitez, una comida islandesa típica como el “Hangikjöt” (cordero ahumado), el “Skyr” (especie de yogur), el “Harðfiskur” (pescado seco) o el “lundi” (frailecillo). Qué tal el chocolate islandés, (o el chocolate-regaliz), pastillas Ópal. Y si pasa por Islandia poco antes de Navidad, podría llevarse un poco de “jólaöl” (refresco navideño: naranjada tipo fanta mezclada con malta) y algo de “Laufabrauð” (pan de hojas: tortitas finas cuya pasta ha sido “tallada” a cuchillo).

Y si pueden servir las siguientes recomendaciones culturales, a continuación una lista de las fiestas y celebraciones más importantes a celebrarse durante todo el año:

 

Enero-mayo: Temporada cultural (música, teatro y otras artes).

Del 23 de enero al 22 de febrero: Fiesta Invernal (Þorrablót), una antigua tradición vikinga donde se degustan “manjares” como cabeza de cordero chamuscada.

Del 23 al 25 de febrero: Días del “Reventón”. El «Lunes del Buñuelo» atibórrese antes de Cuaresma con todos los buñuelos de crema que pueda comer, y el «Martes del Reventón» con raciones gigantes de carne salada y sopa de guisantes.

Febrero: La Fiesta de la Luz en el Parque de Laugardalur, Reikiavik.

1 de marzo: Día de la Cerveza. La cerveza no se legalizó en Islandia hasta 1989 y la gente celebra ese gran día de manera apropiada cada año.

Del 18 al 22 marzo: “Food & Fun”, es un festival culinario anual con la participación de conocidos chefs extranjeros compitiendo con los mejores maestros de la cocina islandesa.

Del 9 al 13 de abril:

Semana Santa, donde se celebran conciertos de música clásica y eclesiástica por todo el país.

23 de abril: Primer Día del Verano, para celebrar el final del invierno y el comienzo del verano.

 

 

Abril-septiembre: Temporada de pesca de la trucha, en lagos y ríos, por todo el país.

Abril-octubre: Época de observación de ballenas con miles a poca distancia de sus costas.

Mayo: Época del frailecillo y de la llegada de las aves migratorias en las Islas Vestman, frente a la costa sur.

Del 15 al 30 de mayo: Festival de las Artes de Reikiavik.Véase: www.artfest.is.

Mayo-septiembre: Temporada de pesca del salmón.

Del 6 al 7 de junio: Festival del Mar-Día del Marinero, con programas de entretenimiento y juegos en todos los puertos de este país de pescadores y marineros.

Del 12 al 17 de junio: Festival Vikingo de Hafnarfjörður. Más de 100 vikingos de diferentes países se reúnen con unos 60 vikingos islandeses para disfrutar de un fin de semana de juegos y festejos.

17 de junio: Fiesta Nacional. Los islandeses toman las calles para conmemorar la fundación de la República en 1944. Ceremonias coloristas seguidas de desfiles, teatro en la calle, actuaciones y baile al aire libre bajo el sol de medianoche, por todo el país.

21 de junio: Solsticio de verano. Festejos y reuniones en varios lugares del país para celebrar la magia del sol de medianoche, en el día más largo del año.

 

 

 

 

Del 25 al 27 de junio: El Abierto Internacional Ártico de Golf. En Akureyri, a poca distancia al sur del Círculo Polar Ártico, usted podrá jugar al golf bajo el sol de medianoche y hasta la mañana siguiente, en un maravilloso entorno natural. También se celebran torneos abiertos de medianoche en Reikiavik y las Islas Vestman. Véase: www.arcticopen.is y www.golf.is.

Junio-agosto: Temporada de maratones. Aire puro y un escenario que le dejará sin respiración.

22 de agosto: Noche de la Cultura. Para conmemorar el aniversario de Reikiavik como municipio el 18 de agosto, las librerías y los museos permanecen abiertos hasta la madrugada.

Septiembre-diciembre: Temporada cultural y festivales. Conciertos, ópera, ballet, teatro, artes visuales, cualquier cosa que desee lo encontrará en estos días en algún lugar de Reikiavik.

Septiembre: Recogida del ganado lanar.

Del 15 al 19 de octubre: “Iceland Airwaves” es un festival que está ganando reputación como uno de los mejores de música alternativa.

Islandia es una tierra joven, aún formándose, donde los volcanes, los glaciares, las coladas de lava, los acantilados y las cascadas presentan todos los colores del arcoiris, en una confrontación única con los elementos: el viento, la luz, el aire transparente y los espacios inmensos.  

 

 

Texto: Fabiola Galván Campos ± Foto: Getty Images, Icelandic Tourist Board y Flickr.

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