La diversidad en todos los sentidos

Situada en el extremo meridional de África y dotada de una geografía privilegiada, Sudáfrica ofrece innumerables opciones al visitante. Desde viñedos pródigos hasta kilómetros de playas, sin mencionar sus abundantes habitantes del reino animal, ciudades cosmopolitas. Difícilmente se encontrará sin saber qué hacer en este país.

Tradicionalmente, Sudáfrica ha sido asociada con viajes centrados alrededor de safaris y turismo de aventura, pero en años recientes este país se ha caracterizado como un destino que busca combinar la aventura con el lujo y el hedonismo. Siendo uno de los países más occidentalizados de todo el continente, la infraestructura turística está muy desarrollada, lo cual facilita su exploración.

Históricamente el escenario de sangrientas batallas y luchas de poder, la Sudáfrica de hoy en día busca exorcizar sus demonios y consolidarse como un país democrático y progresista. Con líderes como Nelson Mandela en su haber, lo cierto es que cuentan con la inspiración y motivación suficiente para apoyar el progreso y la integración, aunque todavía queda mucho por hacer.

 

 

 

El primer asentamiento europeo se estableció en Ciudad del Cabo, razón por la cual aún hoy en día esta ciudad es considerada el alma de ese país. Fueron los holandeses quienes apreciaron la ubicación estratégica de este territorio, iniciando así la colonización del mismo. Bajo la dirección del comerciante holandés Jan van Riebeeck, un grupo de holandeses desembarcaron en esta costa por primera vez el 6 de abril de 1652. La comitiva estaba constituida por 82 hombres y ocho mujeres, quienes tenían instrucciones de proveer alimentos frescos a navíos en su camino de África a Europa.

Los primeros colonizadores comenzaron a cultivar la tierra para obtener alimentos frescos y, por medio del intercambio con habitantes nativos, pronto consiguieron carne y productos de origen animal. A pesar de numerosas calamidades, el asentamiento prosperó. Cada vez había más marinos que llegaban a Ciudad del Cabo para reabastecerse de provisiones. Se construyó un muelle y se fundaron talleres para reparar navíos y un hospital.

El crecimiento acelerado del puerto hizo aparente la necesidad de trabajadores. En un principio fueron principalmente esclavos traídos de Indonesia quienes cubrieron estas necesidades, pero más adelante otros inmigrantes holandeses y del resto de Europa comenzaron a establecerse. Notablemente, en 1688 un grupo numeroso de hugonotes franceses huyendo de persecuciones religiosas en Europa se establecieron aquí.

 

 

Con una población en franco crecimiento, los colonizadores buscaron expandir su territorio despojando a los habitantes nativos, los khoikhoi, forzándolos a retirarse hacia el norte. A pesar de la resistencia de los khoikhoi, los colonizadores se impusieron y continuaron su avance.

Para principios del siglo XVIII la colonización del territorio pasó a ser liderada por campesinos de origen holandés, conocidos como los bóers,  quienes establecieron un estilo de vida bélico y nómada.

Los enfrentamientos entre los bóers (o afrikáans) y los diversos grupos de habitantes nativos fueron constantes y caracterizaron la historia de este país durante todo el siglo XVIII. Las guerras en los territorios lejanos tuvieron también un impacto en las ciudades, ocasionando un clima de incertidumbre e inseguridad.

Los colonizadores empezaron a rebelarse y a demandar independencia. La lucha interna de poder terminó cuando los ingleses desembarcaron en Ciudad del Cabo en 1795 tomando el control de la colonia. Comenzaba así la rivalidad anglo-afrikáans que caracterizará la historia de ese país por años subsecuentes culminando con las sangrientas guerras bóers.

 

 

 

 

En 1910 Sudáfrica comienza a vivir la era del apartheid o segregación que culminó oficialmente en 1994. La elección de Nelson Mandela como presidente en ese mismo año reflejó los deseos de resarcir las injusticias del pasado y del apartheid.

 

Cuidad del Cabo

Enmarcada por la pintoresca vista de Table Mountain y el océano Atlántico, Ciudad del Cabo es realmente un lugar de una belleza muy especial.

Una de sus atracciones principales es el recorrido por teleférico hasta la punta de Table Mountain, cuyo nombre se debe a su especial forma plana. Durante el ascenso, el teleférico va rotando lentamente para poder disfrutar de las imponentes vistas del océano y de la ciudad.

El centro turístico y de entretenimiento de la ciudad es el Victoria & Alfred Waterfront. Se trata de un complejo de tiendas, restaurantes y facilidades para el entretenimiento. Desde aquí también salen los botes hacia Robben Island, donde se encontraba la antigua prisión del Estado. Hoy en día éste es un destino favorecido por turistas de todo el mundo, interesados en visitar la celda donde estuvo Nelson Mandela y otros prisioneros políticos durante la era del apartheid. La vista desde la isla es otro de sus atractivos y una oportunidad para tomar fotos que no deberá dejar pasar.

 

 

Las playas en esta área son realmente hermosas. Boulders Beach es una de las más famosas, ya que cuenta con una colonia de pingüinos. Es posible acercarse a ellos pues ya parecen estar acostumbrados a la compañía, y disfrutar observando su belleza y sus elegantes movimientos. 

Una visita a Ciudad del Cabo puede ser complementada por un viaje al Cabo de Buena Esperanza y al parque nacional. La hermosa costa y los colores vivos en este lugar son difícilmente superados. En el parque nacional es posible observar un idílico paisaje indómito y natural. Por su camino verá cebras, avestruces y otros animales.

En los alrededores de Ciudad del Cabo, Hout Bay y Camps Bay son destinos que no debe perderse. La vista desde estos lugares lo seguirá sorprendiendo, a la vez que podrá disfrutar del ambiente relajado y acogedor de estas pequeñas comunidades tan cercanas a la ciudad.

 

La ruta del vino

Tan sólo a unos kilómetros de Ciudad del Cabo es posible visitar tres rutas de viñedos: Franschhoek, Stellenbosch y Paarl. El paisaje en esta región es realmente hermoso. Los viñedos son tan verdes y abundantes como en las regiones más prolíficas de Francia o Italia. La visita a esta región se centra en disfrutar los vinos, saborear la comida hecha con ingredientes gourmet frescos y perderse en el paisaje.

Aproximadamente a media hora de camino de Ciudad del Cabo se encuentra Franschhoek. Con 20 viñedos, esta zona es considerada la capital gourmet de la región. Entre sus más destacados establecimientos se encuentra Le Quartier Francais, cuyo chef Margot Janse ganó el premio Relais & Chateaux en 2006.

 

 

A 35 minutos de Ciudad del Cabo se encuentra Stellenbosch, que cuenta con casi 100 viñedos. Además de los viñedos, esta zona tiene un pequeño y pintoresco pueblo, fundado por Simon van der Stel en 1679, con una arquitectura atractiva y su propia universidad.

Situada en el valle del río Berg, Paarl (“perla” en antiguo afrikáans) es otra de las regiones de viñedos cercanas a Ciudad del Cabo. La ciudad fue fundada en 1687 y es hogar de dos de las bodegas más famosas del país: KWV y Nederburg.

 

La Garden Route y el parque nacional Tsitsikamma

A sólo unos kilómetros de la ruta del vino es posible llegar al inicio de la llamada ruta de los jardines, en Hermanus. El paisaje es muy diferente aquí, ahora en la costa del océano Índico. Esta zona es la capital del mundo en lo que a observar ballenas se refiere. Aún estando fuera de la temporada, de agosto a septiembre, es seguro que podrá ver ballenas y delfines en la costa.

Continuando en esta ruta pasará por el bosque de Tsitsikamma, donde podrá disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor. Las mejores opciones de hospedaje se encuentran en Plettenburg Bay y en Port Elizabeth.

 

 

 

 

Durban

En las costas del océano Índico se encuentra la ciudad portuaria de Durban, la tercera ciudad más grande de Sudáfrica. Las principales atracciones de esta ciudad son sus hermosas playas y las actividades acuáticas que ofrece.

Durban es también la ciudad más cosmopolita de todo el país. Una gran parte de la población es de origen hindú. A finales del siglo XIX los británicos trajeron a muchos hindúes para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar. En 1893 Mahatma Gandhi llegó a Durban también y fue en Sudáfrica donde comenzó su campaña de resistencia pasiva que más tarde lo llevará a alcanzar la liberación de la India.

Una visita al distrito hindú de la ciudad es algo que no debe dejar de hacer. El punto más atractivo es el mercado de especies, donde se sentirá transportado a la India con aromas y colores. La ciudad se encuentra en la provincia de KwaZulu-Natal, hogar del grupo tribal más grande de Sudáfrica, los Zulúes.

En el edificio del condado de la ciudad se encuentra la Durban Art Gallery, con su colección de arte sudafricano y el Museo de Ciencias Naturales. Las actividades de entretenimiento se concentran en Wilson’s Wharf, con sus innumerables restaurantes y bares.

El puerto es la sede de innumerables regatas y cuenta con una comunidad de clubes náuticos con una tradición que se remonta a varios años.

 

 

 

 

 

Johannesburgo

La capital financiera del país es Johannesburgo, no suele formar parte del itinerario de quien visita Sudáfrica, sin embargo aquí es posible apreciar gran parte de la cultura y la historia de este país.

Conocida por los locales como Joburg, la historia de esta ciudad está íntimamente relacionada con el oro. El descubrimiento de oro en 1886 atrajo a inversionistas y mineros a esta zona. Una de las atracciones relacionadas con la historia de la ciudad hoy en día es la recreación de una mina victoriana en Gold Reef City, un parque recreativo en las afueras de Johannesburgo. 

La historia del país está viva en la comunidad de Soweto (South Western Township), la más grande de Johannesburgo. Durante los tiempos del apartheid, Soweto fue construida con el fin de alojar a los africanos negros que hasta entonces vivían en áreas designadas por el gobierno para los blancos. Esta comunidad es un museo viviente, donde pueden visitarse los antiguos hogares de Nelson Mandela y del arzobispo Desmond Tutu. Se recomienda visitar Soweto sólo con un tour acreditado.

 

 

 

 

Sun City

A dos horas del aeropuerto de Johannesburgo se encuentra el resort más famoso de Sudáfrica, Sun City. Con el hotel de lujo The Palace of the Lost City, el complejo es realmente hermoso. Presenta una arquitectura muy peculiar y varias opciones de entretenimiento al estilo sudafricano. En las instalaciones se encuentra el hotel, un casino, restaurantes, bares y dos magníficos campos de golf diseñados por Gary Player. Desde aquí también es posible salir en safari en el Parque Nacional Pilanesberg.

 

Sudáfrica en tren

Una experiencia realmente especial es hacer el viaje en tren con todo el lujo y esplendor de antaño, en el Rovos Rail. El viaje desde Ciudad del Cabo a Pretoria dura 48 horas, pasando por las ciudades históricas de Kimberley, visitando el museo de los diamantes y Matjiesfontein. El viaje en sí es, por supuesto, la principal atracción.

 

 

 

 

Gastronomía

La fusión de culturas en este país se ve reflejada en su cocina. Los trabajadores hindúes llevaron las especias y los curris. Los exploradores portugueses aportaron su tradicional salsa peri-peri. Los colonizadores holandeses y sus esclavos musulmanes de Indonesia aportaron la característica cocina malay con curris ligeros y aromáticos. Los hugonotes franceses llevaron la tradición francesa, mientras que los ingleses aportaron su afición por el té.

Algunas de las especialidades de la comida sudafricana son: biltong, carne seca; boerwors, salchichas para asar; bredie, estofado de carne; bunnie chow, una especialidad de Durban, pan relleno de curri y sosaties, carne tipo kebab aderezada con especias malay. 

 

Clima

Sudáfrica se encuentra en el hemisferio sur, lo cual significa que las estaciones son opuestas a las nuestras. El invierno comienza en junio y dura hasta agosto. El invierno es la temporada seca en casi todo el país; la vegetación no es abundante y es más fácil observar la vida animal en su hábitat natural. Las temperaturas durante el día son agradables (sobre los 17 °C), pero mucho más frías durante la noche. La primavera (de septiembre a noviembre) presenta un buen clima para los visitantes, con temperaturas moderadas. El verano comienza en diciembre y termina en marzo, la temperatura es calurosa (por encima de los 30 °C).

 

 

 

 

Dinero

La moneda oficial es el rand, cuyo símbolo es R. Cada rand se divide en 100 centavos. El tipo de cambio es de 1.40 pesos mexicanos por 1 rand. La mayoría de las tarjetas de crédito internacionales son aceptadas y es muy sencillo retirar efectivo de cajeros automáticos en todas las ciudades.

 

Cómo llegar

La mejor forma de llegar desde México es volando a Washington con United Airlines y conectar ahí con un vuelo de South African Airways directo a Johannesburgo.

 

Documentación

Los ciudadanos mexicanos requieren visa para viajar a Sudáfrica. También es necesario que su pasaporte sea válido por al menos seis meses a partir del inicio de su viaje y que cuente con dos páginas libres para visas.      

 

 

Texto: KundaliniMuñoz ± Foto: Sun International, Embajada de Sudáfrica , South African Tourism.

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