Obra innovadora de herencia emocional 

Con una identidad única y reconocible, incluso a la distancia, Pirata Tourbillon se erige como una exquisita pieza que lleva las reminiscencias de La Habana en su estética y colores;  así como la vanguardia de la nanocerámica en la fachada que lo circunda. Esta particularidad lo hace inigualable, ya que si bien, esta tecnología se encuentra presente en los automóviles de carreras, el Tourbillon es de los primeros relojes que se jacta de tenerla enmarcando sus virtudes. Así, Cuervo y Sobrinos, detalla esta pieza con una reserva de marcha de 120 horas, 37 rubíes de frecuencia de 28.800 a/h y fecha retrógrada a la 1:30; además su fachada tiene un efecto aterciopelado que sólo la nanocerámica puede otorgarle, aunado a que lo protege de las eventualidades que implica exponerlo a la intemperie cotidiana.

La caja donde se encuentra alojado este alto logro de la relojería, está recubierta por oro rosado y tiene consigo un exclusivo movimiento Tourbillon finamente decorado y visible a través del cristal zafiro metalizado, que cuenta con un grabado de Don Ramón Cuervo en la tienda original de La Habana. Este remarcable reloj sólo se encuentra disponible bajo pedido.

 

 

Texto: Cuervo y Sobrinos ± Foto: ©:Peyrelongue