En la vigésima edición del Salón Internacional de Alta Relojería, quedó demostrado que los ateliers independientes han aumentado su presencia.
Para Carlos Alonso, director y fundador de SIAR, se trata de una tendencia global. “No quiere decir que a las grandes marcas históricas les vaya mal, pero creo que es un mercado que no para de crecer desde hace 25 años, excepto un poco en la pandemia y un poco en la crisis financiera del 2008”.
Una de las claves es facilidad para hacer relojes comparado con hace 20 años, con jóvenes dándose a la tarea de buscar los recursos y los proveedores, para poder convertir el sueño de ver el reloj como ellos se lo imagina.
En su experiencia, Carlos Alonso considera que está saliendo marcas por decenas. “Todas estas marcas tienen que salir a donde están los coleccionistas. Entonces, bueno, pues hay muchas Watch Week por todos lados saliendo porque saben que hay el contacto final con el coleccionista”.
Un detalle es que estas nuevas marcas no tienen la capacidad financiera para hacer grandes campañas de marketing y entonces optan por venir a salones. “Y por eso es una tendencia normal que nosotros recibimos más y más y más peticiones cada año para hacer un hueco a toda tanta marca nueva que hay”.
Alonso considera que la inteligencia artificial no ha sido el detonante para la creación de nuevas marcas. “Yo creo que la relojería que le gusta a los coleccionistas tiene un componente muy humano, afortunadamente. Siento que esta pasión como de hacer un diseño, una función y artesanalmente y co acabados a mano, es un tema casi como renacentista, muy humano. Yo creo que esta es la conexión con las nuevas generaciones, que es anti-digital, anti-inteligencia artificial”.
¿Inversión o posesión?
El CEO del SIAR considera que el reloj es para poseerlo, es para usarlo, es como impulsiv la compra. ¿Sabes cómo te digo? Es como cuando comprabas vinilo porque te gustaba la música y entonces, no es que tenga 300, bueno, y quiero otros 100 más, ¿sabes? Porque no tiene como un límite. Creo que el reloj va un poco por ese tema como del coleccionismo. La gente que le gusta el reloj ya no es un reloj para toda la vida, es como impulsivo y quiero este, pero esta marca lo que representa me gusta, sus valores, su estilo, su onda”.
Alonso considera la adquisición de un reloj como el arte. “No compres arte solo pensando que es inversión. Enamórate del autor, de qué te transmite, de qué representa, qué onda tiene, qué estética”.
Una de las claves para Alonso es enamorarse del reloj que te guste, entenderlo, comprarlo y disfrutarlo. Y aclara: “no todos [los relojes] se revalúan y algunos se revalúan muchísimo y normalmente son los que ya son muy difíciles de conseguir, pero incluso en esas marcas de arriba, yo siento que hay demasiado especulador reciente desde la pandemia entrando a esas marcas de alto precio para especular y yo creo que eso no es lo conveniente en este mundo de la relojería”.
El SIAR estará abierto hasta el jueves 22, a partir de las 11 de la mañana, en el hotel St. Regis Mexico City.