Una antorcha colgada delante del radiador del primer auto: Un símbolo de renacimiento.

Cuando el 15 de septiembre de hace 30 años 77 automóviles Bugatti viajaron de Molsheim a Campogalliano, marcó un nuevo comienzo para la marca, así como la celebración por el cumpleaños 109 de Ettore Bugatti.

Con la apertura de Fabricca Blu (Blue Factory) en Campogalliano, en ese entonces la fábrica de carros más modernos del mundo, se produjo el EB 110, siendo el primer Bugatti en tres décadas. Este año, con muchos logros que festejar, los entusiastas de la compañía se reunieron y contaron con la presencia de Romano Artioli, antiguo propietario, diseñador de la marca y creador del automóvil anteriormente mencionado.

Hoy en día, el edificio azul sigue simbolizando el corazón latiente de la fábrica, construida por el arquitecto Giampaolo Benedini, quien creo habitaciones inundadas de luz dentro de un gran salón.

"The Blue Factory fijó los estándares de la industria automotriz en ese momento; era más una fábrica que una planta industrial. Romano Artioli tenía un sentido de la innovación, pero siempre fue consciente de la historia francesa y la importancia de Bugatti", señaló Stephan Winkelmann, Presidente de Bugatti.

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