Espíritu de exclusividad

Mulliner es la más emblemática de las fábricas Bentley. En esta planta, lejos de todas las miradas, un centenar de artesanos y de ingenieros trabajan el metal, la madera y el cuero para hacer realidad los sueños de los amantes de Bentley.

Entre tecnología y tradición, prevalece la noción de personalización llevada al extremo.

Fruto de esta apuesta por la exclusividad nació un extraordinario reloj, el cronógrafo Mulliner Tourbillon.

Una pieza rara donde las haya, ya sólo se editará una decena de piezas a razón de dos ejemplares al mes.

 

 

La exclusividad tiene un precio pero también sus ventajas, pues cada Mulliner Tourbillon puede ser personalizado por su futuro comprador. Así, cada uno puede elegir, según sus gustos, el tipo de caja -platino, oro amarillo, oro rosa u oro blanco-, el color de la esfera o la tonalidad de la correa de piel de cocodrilo.

Sin olvidar el adorno en el reverso del reloj, que se propone en seis clases de maderas preciosas.

Esta obra maestra alberga igualmente un mecanismo de excepción, el Calibre Breitling 18B de cuerda manual, un cronógrafo “Tourbillon” exclusivo de “Breitling for Bentley”. Este sofisticado mecanismo figura entre una de las complicaciones mecánicas relojeras más ingeniosas que existen. Aquí, el volante espiral y el escape van alojados en una jaula que gira sobre su eje, una construcción que permite contrarrestar las desviaciones de marcha que se producen cuando el reloj está en posición vertical.

Esta no es, sin embargo, la única particularidad: Su mecanismo de cronógrafo “30 segundos” lleva una aguja central que tarda medio minuto en recorrer la esfera en lugar de los 60 minutos habituales, una configuración extraña en apariencia pero que permite un lectura muy precisa de la fracción de segundo, en este caso 1/6. A ello se suma un totalizador de 15 minutos y un calendario por aguja.

Cada índice horario de la esfera es de nácar genuino tallado a mano.

Cada cronógrafo Mulliner Tourbillon lleva, tanto en sentido propio como figurado, la marca de su dueño. Es el caso de las iniciales grabadas en uno de los puentes del mecanismo.

Protegido por un cristal de zafiro, el adorno de madera preciosa se propone en las mismas tonalidades y clases de madera que las utilizadas en el Bentley Mulliner: Burr Walnut, Dark Stained Burr Walnut, Madrona, Birds Eye Maple, Burr Oak, Olive Ash.

Las innumerables posibilidades de personalización de un cronógrafo Mulliner Tourbillon son las mismas que ofrece la factoría Bentley Mulliner.

Cada automóvil Bentley que sale de la factoría Mulliner es una pieza única, lo mismo que cada Mulliner Tourbillon, un reloj que garantiza a su comprador que nunca se encontrará con otro ejemplar igual.

 

 

 

Texto: Enrique Rosas ± Foto: Cortesía de la marca.

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