Calendario perpetuo y tourbillón

En la categoría “Relojes de excepción” Patek Philippe nos presenta un reloj de pulsera cuyo calendario perpetuo lo sitúa a un nivel inédito de ingeniosidad técnica. Dotada de repetición de minutos, tourbillón y un calendario perpetuo instantá­neo con indicación del día, la fecha, el mes y el ciclo de los años bisiestos en ventanillas. Adicionalmente indica igualmente las fases de la luna así como el día y la noche en ventanillas.

Como todos los Grandes Complicaciones de Patek Philippe, este reloj con repetición de minutos y tourbillón de tres agujas, con pequeños segunderos y cinco ventanillas, ha sido creado no como una pieza única. Sin embargo, su extrema complejidad limitará su producción anual a un número muy reducido de ejemplares.

El aspecto más relevante de la nueva obra maestra Gran Complicación de Patek Philippe radica en su discreción. A primera vista, la equilibrada configuración de su esfera evoca la depurada redondez de un Calatrava clásico. Sólo un atento examen permitirá descubrir el cerrojito de su repetición de minutos. En cuanto al tourbillon, éste va oculto en el fondo del mecanismo, como así lo quiere la tradición técnica Patek Philippe. El calendario perpetuo, por su parte, tampoco parece visible a primera vista, salvo cuando se echa un vistazo a la pequeña ventanilla a la derecha de las fases de la luna para leer el año. De descubrimiento en descubrimiento la sorpresa se incrementa, hasta ponerse claramente de manifiesto que el propósito de Patek Philippe al crear sus Complicaciones es facilitarle la vida al propietario del reloj. Pero éste tendrá que esperar hasta medianoche para hacer el último descubrimiento importante: el cambio simultáneo e instantáneo de todas las indicaciones del calendario, sino también una complicación adicional muy elaborada, basada en la interacción de 212 componentes.

 

 

Repetición de minutos: el refrán del tiempo

La repetición de minutos está considerada como la más lograda de las complicaciones. Su mecanismo provisto de diferentes rastrillos y caracoles, minúsculos martillos y delicados timbres, así que  cuando el propietario de esta pieza acciona el cerrojito y oye tocar las horas de su reloj en un timbre grave, los cuartos mediante dos golpes en dos timbres, y después, en un timbre agudo, los minutos transcurridos desde el último cuarto, la acústica resulta no menos que sorprendente.

 

El “Tourbillón”

La tercera característica relevante, es el escape de tourbillón, que garantiza al reloj una excelente regularidad de marcha incluso en posición vertical. Pese a ir dotada de 69 componentes individuales para un peso total de sólo 0,3 gramos.

La Ref. 5207 (como lo nombra la marca) figura entre los relojes de pulsera más complicados de la marca y su fabricación está limitada a sólo algunos ejemplares al año. Dada su extrema rareza, la Ref. 5207 se ofrecerá única y exclusivamente en los Salones Patek Philippe de Ginebra.

 

 

 

Texto: Enrique Rosas ± Foto: Patek Philippe.

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