La Toscana tiene más de lo que un vinófilo busca: viticultura clasificada, encantadoras ciudades medievales y puntos para apreciar el legado artístico italiano.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, El Ponte Vecchio, en Florencia, cruza el río Arno. El Ponte Vecchio, en Florencia, cruza el río Arno.

 

Admirada por los Alpes que le regalan un paisaje natural, la región de la Toscana, en Italia, deja madurar lentamente la Sangiovese, en espera de que más turistas la conozcan.

Quien desee realizar un tour enológico en la zona, primero habrá de arribar a Florencia, la ciudad que se dejó embellecer por Leonardo Da Vinci, rentar un automóvil para iniciar la ruta que deberá marcar –si al menos se tiene una semana de visita– los pueblitos amurallados de las provincias de Arezzo, de Florencia, de Siena, para conocer, de las voz de sus productores, cuáles son las Denominaciones de Origen (Controlada y Garantizada, DOCG), que desean destacar en el mercado internacional.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, La bodega del Castillo della Paneretta.<br /> La bodega del Castillo della Paneretta.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, En la Toscana se vive la pasión enológica. En la Toscana se vive la pasión enológica.

 

Del Chianti al Supertoscano

A la Toscana se le identifica por sus viñedos dispuestos en las onduladas colinas, donde están las mejores apelaciones; iniciando con la región de Chianti, ubicada en la zona central de Italia; abarca varias provincias entre las que resaltan Florencia y Arezzo.

Si el objetivo es visitar los viñedos, se recomienda el hospedaje en un Bed & Breakfast, que en esta región son casas campiranas rodeadas de pequeñas vides –compartiendo terreno con olivos– para producciones artesanales.

Situado entre Florencia y San Gimignano se ubica el municipio de Montespertoli (subzona del Chianti) en una colina, cuyo asentamiento antiguo fue de nobles. Cerca de su plaza principal está localizada la enoteca I’Licchio, liderada por Gabriele Savarese y Daniel Chazarreta, un pequeño pero interesante bistro con tienda de chiantis locales y vinos regionales.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, Las evocadoras vistas de los alrededores de Florencia. Las evocadoras vistas de los alrededores de Florencia.

 

Esto sucede en la Toscana: pueblitos alejados del turismo florentino, donde siempre se encuentran espacios promocionando la Sangiovese embotellada en un chianti classico o de supertoscanos que dieron oportunidad a la Cabernet Sauvignon.

Yendo al sur, sin detenerse tanto en Pisa, en la Strada della Paneretta (número 35) está el Castello della Paneretta, resguardado por el valle de Elsa, desde donde se observa San Gimignano. El castillo fue edificado alrededor de una antigua torre, construcción que perteneció a la familia Vettori; posteriormente por la familia Strozzi. Finalmente, fue adquirida en la década de 1980 por la familia Albisetti. Aquí es elaborado un Chianti Classico Riserva que combina 90% de Sangiovese y 10% de Canaiolo.

A poco más de una hora, manejando desde San Gimignano, se localiza la ciudad amurallada de Livorno. También es una villa portuaria, donde queda la opción de rentar un yate para conocer la Costa Dorada.

Muy cerca de Livorno surgió el primer supertoscano italiano. Mario Incisa, el marqués Incisa della Rocchetta, que forma la granja Tenuta San Guido; donde produjo un vino llamado Sassicaia que mezclaba mayoritariamente uvas de Cabernet Sauvignon (85%) y Cabernet Franc (15%), lo que impulsó a obtener, en 1983, la DOC Bolgheri; y que en los noventas se formalizara la apelación DOC Bolgheri Sassicaia.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, Castello Boccale, en Livorno. Castello Boccale, en Livorno.

 

Brunello y vino Nobile Di Montepulciano

Visitar Toscana significa adentrarse en sus pueblos habitados hace algunos siglos, por los etruscos. En la provincia de Siena (se debe incluir una pausa en la ciudad de Siena) se ubican los municipios de Montalcino y Montepulciano; ambos con raíces en la cultura etrusca, por lo que su legado medieval es observado en sus antiguas edificaciones. Sin embargo, son poblaciones pequeñas que en esencia son caminables, tornándose románticas entre vino, trattorias y vestigios arqueológicos.

A Montalcino se le glorifica por la selección de uvas Sangiovese especificada como Bunello, la DOCG es Brunello di Montalcino. Muchas familias han llegado a esta región italiana y se arraigan para generar vinos italianos. Como ejemplo, Fabian Schwarz, fundador de la bodega La Màgia, que integra métodos sustentables para elaborar un Brunello di Montalcino de proceso ecológico, un tinto con final elegante. El viñedo de Fabian reverdece con Sangiovese; son buenos anfitriones para conocer su producción con previa cita.

Además de las bodegas cercanas a Montalcino, la iglesia de San Agostino y La Fortezza son de admiración turística. Sin olvidar realizar una degustación en la Enoteca La Fortezza, la primera que se abrió en esta ciudad (1980), por iniciativa de Mario Pianigiani y Marzio Giannelli.

A menos de una hora de Montalcino, está otro poblado de estilo medieval ubicado en una colina: Montepulciano. Por la Via di Gracciano nel Corso se sitúan varias enotecas, contemporáneas y tradicionales. Las bodegas son conocidas en italiano como Cantinas, donde son realizadas catas guiadas. Las distintas expresiones aromáticas de un vino Nobile de Montepulciano y el prestigioso Vin Santo se pueden catar en la Enoliteca del Consorzio Vino Nobile de Montepulciano.

El lugar dispone máquinas de degustación de autoservicio. Basta con obtener una tarjeta con chip integrado para servirse una copa o una degustación de 33 ml; en cuya elección se leen las bodegas: Poggio Alla Sala, Il Macchione, La Calonica, Villa I Cipressi, Le Bèrne, Crociani, Serraglio. Hay 100 etiquetas disponibles en su sala de degustación, que a la vez es un museo protegido, a los pies de los enófilos.

A Italia le ha costado el reconocimiento a su mérito cualitativo. La Toscana, además de ser una región de colinas de cipreses y viñedos; es una prueba fehaciente de que el productor italiano tiene una verdadera pasión enológica.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, Enoteca La Fortezza y sus viñedos. Enoteca La Fortezza y sus viñedos.

 

Hospedaje

Villa Sassolini. En la provincia de Arezzo, en la pequeña localidad de Moncioni, se ubica el hotel boutique Villa Sassolini. Con diseño interior de Massimo Tani; relojes, espejos, mesas, lámparas y marcos han sido creados en colaboración con la empresa Arti e Mestieri.

Como parte de la experiencia culinaria, Giuseppe Lo Presti dirige la cocina en la villa; mientras se prepara una receta de pasta puede admirarse el valle Valdarno. Para una cena íntima, la reservación es en la Cucina de Riccardo Costanti.

www.villasassolini.it

Villa Biondi de Rosewood. Villa Biondi (Rosewood Castiglion del Bosco, Toscana) es una residencia toscana de cinco habitaciones; el chef privado realiza comidas tradicionales con vegetales del huerto. Lo espectacular de este hotel es su inmaculada vista al Valle de Orcia reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

www.rosewoodhotels.com/en/castiglion-del-bosco/accommodation/villas/villa-biondi

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts,Toscana enoturismo e historia, Castello della Paneretta. Castello della Paneretta.

 

Texto: Cindy Agustín ± Foto: El Vaijero Feliz, Planeta Hotel, La Paneretta, Alejandro Chiarini, Caption, La Paneretta