Creada para buzos, instructores y exploradores y promotores de las bellezas de las profundidades del mar, fue presentada la primera Guía de Buceo del Caribe Mexicano.
En su oportunidad, Bernardo Cueto, secretario de Turismo de Quintana Roo, comentó: “presentamos la Guía de Buceo del Caribe Mexicano, un proyecto que nos llena de orgullo porque muestra una de las experiencias más poderosas que tenemos: nuestro mar y nuestros cenotes. Más de 500 mil personas eligen bucear en Quintana Roo cada año. Se quedan en promedio 7.7 días y viajan para descubrir arrecifes, cavernas y esa vida marina que convierte cada inmersión en algo inolvidable”.
Editada en inglés y español, e ilustrada con espectaculares fotografías submarinas, se lee en las páginas de la Guía, “el azul guarda secretos. Allí donde la luz se disuelve entre arrecifes, cenotes y barcos dormidos, emerge un universo vivo que revela la fuerza y belleza de Quintana Roo”.
En sus interior se rinde homenaje a Ramón Bravo (1925-1998), comenta el oceanógrafo Alberto Friscione, amigo personal del explorador mexicano, con quien conoció las profundidades del Caribe cuando éste no tenía la fama actual.
En los años 50, recuerda Friscione Carrascosa, Ramón Bravo se dedicó a cubrir eventos submarinos para un diario de tiraje nacional y posteriormente escribió cerca de 20 novelas sobre el mar, siendo la más recordada Tintorera, que sería llevada al cine en 1977, protagonizada por Hugo Stiglitz, Andrés García y la inglesa Susan George. La última película que hizo fue Licencia para matar (1989) con Timothy Dalton como James Bond, filmada en Islas Mujeres.
De las herencias de Ramón Bravo para el mar Caribe destacan la Cruz de la Bahía y el Cristo de Cozumel, promovidas por él. “Tenía Ramón la idea de que el mar se estaba agotando, de que lo estábamos trotando bastante mal, y tuvo la idea de que si algo respetamos los mexicanos son los emblemas o los símbolos religiosos. Entonces Gustavo Miranda, diseñó las dos esculturas”.
“Beto” Friscione, comprometido con la conservación marina, la fotografía subacuática y la promoción del patrimonio natural, comentó que “los seres humanos estamos mediocremente adaptados a las inmersiones profundas y prolongadas, pero al paso del tiempo los seres humanos terminaron por inventar aparatos para poder permanecer mucho más tiempo en el fondo marino, encontrándose con un mundo totalmente nuevo de infinita hermosura y complejidad”.
Para Friscione, lo más fascinante del mar Caribe es cómo todos sus mundos se conectan entre sí. “Los cenotes no son simples espejos de agua en la selva, son puertas hacia ríos subterráneos que viajan hasta abrazar el mar, recordándonos que todo en la naturaleza está entrelazado. Sumergirse aquí es sentir esa unión invisible, la selva respirando entre el océano, el océano devolviendo su energía a la tierra.
7 capítulos
La Guía, de entrega gratuita, está dividida en capítulos, donde cada uno promueve los atractivos correspondientes:
▪ Isla Mujeres. Museo Subacuático, Arrecife Manchones, Cruz de la Bahía, Barco Hundido Ultra Freeze, Avistamiento del Tiburón Ballena.
▪ Cancún. Barco Hundido C-58 y C-55, Arrecifes Grampin, Aristos y El Túnel.
▪ Puerto Morelos. Barco Hundido C-56, Arrecifes El Puente y Fish Market, Cenotes Zapote y Maravillas.
▪ Playa del Carmen. Shark Point, Barco Hundido Mama Viña, Arrecife Tortugas, Cenotes Ponderosa y Chac Mool.
▪ Cozumel (uno de los lugares top 10 del buceo del mundo). Barco Hundido C-53, Arrecifes Palancar, Colombia, Tormentos y Santa Rosa.
▪ Tulum. Cenotes Dos Ojos, El Pit, Dream Gate, Angelita y de Akumal y Sistema Actum.
▪ Gran Costa Maya. Arrecifes Escalones-Mahahual y Tortugas-Mahahual, La Poza-Xcalak, La Chimenea-Xcalak, Pecio 40 Cañones-Banco Chinchorro y Las Gatas-Banco Chinchorro.