Una edificación de 1905, diseñado en la ciudad de Nueva York por el estudio de arquitectura McKim, Mead & White, será sede de The Wolseley Hotel New York.

Ubicada en el número 130 de West 44th Street, a pocos pasos de Bryant Park, en Midtown Manhattan, The Wolseley Hotel New York será el primer hotel de la marca en el mundo y consolidará Nueva York como destino flagship de The Wolseley Hotels. La propiedad abrirá sus puertas a comienzos de 2027.

La apertura incluirá también el estreno de The Wolseley Restaurant and Bar, llega a Estados Unidos y lleva el espíritu de una de las instituciones gastronómicas más emblemáticas de Londres a un nuevo público internacional.

The Wolseley Hotel New York contará con 76 amplias habitaciones y suites, concebidas cuidadosamente para combinar la elegancia clásica con sobriedad contemporánea. Su diseño reunirá interiores refinados, distribuciones meticulosamente estudiadas y artesanía a medida, que dejará patente la identidad distintiva de la marca que a la vez ofrecerá una experiencia sofisticada y natural de lujo contemporáneo.

En el corazón del establecimiento se situará The Wolseley New York, será la primera ubicación de la marca en Estados Unidos y su buque insignia gastronómico en Norteamérica. Como centro social del hotel, el restaurante dará continuidad a la tradición del gran café y a la refinada sensibilidad europea que definen The Wolseley Piccadilly, con un servicio de restauración abierto todo el día, con cocteles de autor y un ambiente vibrante y sofisticado.

Además del restaurante, el hotel contará con un íntimo bar speakeasy en el sótano, concebido para ofrecer un entorno más discreto y envolvente. Asimismo, el establecimiento tendrá un espacio de wellness completamente renovado, reflejo del compromiso de la marca con un concepto integral del lujo y con el pleno confort del huésped.

 

Un legado reinterpretado para una audiencia global

The Wolseley Hotels se inspira en su homónimo londinense, célebre por su elegancia art déco, su hospitalidad refinada y su atractivo como lugar de encuentro para líderes del ámbito cultural, empresarial e institucional.

En Nueva York, este legado se reinterpretará desde una perspectiva marcadamente cosmopolita: sofisticada y, al mismo tiempo, acogedora; majestuosa, pero íntima. Los huéspedes disfrutarán de un servicio discreto y altamente personalizado, unido a una vibrante propuesta gastronómica que constituirá uno de los ejes de la identidad del hotel. Amenities exclusivas en las habitaciones, una cuidada atención del detalle y una atmósfera social refinada darán forma a un entorno internacionalmente sofisticado y, al mismo tiempo, inequívocamente neoyorquino.