Nueva Zelanda, rebosante de belleza natural y rica cultura, es el destino perfecto para una aventura familiar.
Sus antiguos glaciares, islas deshabitadas y bosques fósiles narran mitos y leyendas maoríes. Aquí, la exploración ofrece multitud de oportunidades para despertar esa curiosidad infantil que todos llevamos dentro.
Me dedico a planificar viajes y he comprobado de primera mano cómo los viajes personalizados a Nueva Zelanda pueden convertirse en experiencias emocionantes para toda la familia. Aquí te explicamos cómo planificar el tuyo.
North Island
North Island es más pequeña que South Island, pero mucho más poblada. Auckland, la ciudad más grande del país, es una ciudad pintoresca con una escena gastronómica diversa y vibrante, y es el punto de partida ideal para explorar el resto de la isla.
En la costa este, la bahía subtropical de las Islas alberga una gran población del pueblo indígena maorí. Los viajeros pueden aprender sobre su cultura e incluso participar en diversas experiencias tradicionales, como los banquetes hāngī, compartir mitos alrededor del fuego o pescar desde waka (canoas). Además, las playas de la costa este son blancas, de arena fina y perfectas para disfrutar de un día de relax bajo el sol.
En la costa oeste de la North Island, encontrarás las cuevas de Waitomo, donde podrás recorrer en barco una red de cámaras mágicas para observar miles de luciérnagas autóctonas de Nueva Zelanda. Otras aventuras incluyen esnórquel, surf e incluso la exploración de restos de naufragios con arqueólogos.
Agencias de viajes como Pelorus pueden hacer tu viaje aún más especial al ofrecer acceso exclusivo a experiencias como kayak con un biólogo marino o alojamiento en propiedades exclusivas en playas privadas o viñedos.
South Island. La mejor manera de conocer South Island es explorando su naturaleza salvaje con guías expertos. Por ejemplo, los viajeros pueden realizar expediciones por los Alpes dirigidas por reconocidos montañeros, o, para los más pequeños, participar en búsquedas del tesoro y clases de orientación para principiantes.
Queenstown, considerada la "Capital Mundial de la Aventura", ofrece una amplia gama de actividades al aire libre, como parapente, ciclismo de montaña, rafting y pesca con mosca. Además, se encuentra cerca de algunas de las mejores rutas de senderismo del hemisferio sur, desde el sendero Glenorchy Walkway, completamente llano e ideal para viajar con niños pequeños o personas mayores, hasta Roy's Peak, famoso por su dificultad pero con una recompensa gratificante.
Cuando ir
El verano en Nueva Zelanda, de diciembre a febrero, es ideal para disfrutar de aventuras al aire libre. Por otro lado, durante la primavera, de septiembre a noviembre, el clima es más templado y los paisajes están en plena floración. Además, al ser temporada baja, hay menos gente, lo que permite una experiencia más tranquila.