Inspirar a los niños a conocer el planeta no solo es una apuesta por el viaje, sino por el futuro.
Bajo esa filosofía nace Curious Minds, la nueva propuesta de la firma de expediciones de lujo Pelorus, inspirada en la visión del legendario divulgador británico sir David Attenborough, quien durante décadas ha defendido una idea simple pero poderosa: los niños que crecen conectados con la naturaleza son quienes, eventualmente, aprenderán a protegerla.
En una época donde el lujo ya no se mide únicamente por el confort, sino por la capacidad de transformar experiencias en recuerdos con significado, Curious Minds plantea una nueva forma de viajar en familia. No se trata solo de visitar destinos extraordinarios, sino de despertar en cada niño una manera distinta de mirar el mundo.
La propuesta está diseñada alrededor de cinco perfiles infantiles: Guardián, Creador, Buscador, Explorador y Cuentacuentos. Cinco formas de entender la curiosidad como motor de aprendizaje.
- Guardián, el viaje se convierte en una misión de conservación. Desde la Antártida, donde las familias pueden colaborar con científicos que estudian ballenas jorobadas, hasta las Islas Galápagos, navegando en yate entre uno de los ecosistemas más importantes del planeta, los niños descubren que la aventura también puede significar proteger.
- Creadorencuentra inspiración en experiencias que mezclan historia, narrativa y exploración visual. Recorrer el Mediterráneo siguiendo la ruta de Odiseo, con acceso a templos antiguos y locaciones cinematográficas, transforma a cada integrante de la familia en protagonista de su propia historia.
- Buscador, el mundo es una enorme incógnita por resolver. En Indonesia, los arrecifes se convierten en un laboratorio submarino donde aprender apnea y técnicas de nado con monoaleta. En Namibia, bajo algunos de los cielos más limpios del planeta, las estrellas revelan otra dimensión del viaje. Incluso, en 2027, Pelorus planea experiencias privadas para observar el eclipse solar desde el Nilo acompañados por egiptólogos y astrónomos.
- Explorador, en cambio, busca ir más allá de lo evidente. Desde las selvas de Costa Rica hasta los paisajes glaciares de Svalbard, cada experiencia está diseñada para estimular el descubrimiento y el contacto directo con la naturaleza más salvaje.
- Cuentacuentos: ese niño que entiende que viajar también significa escuchar. En Papúa Nueva Guinea o en Kenia, las experiencias acercan a las familias a culturas ancestrales donde las historias aún se transmiten de generación en generación.
Más allá del lujo, Curious Minds plantea algo mucho más profundo: convertir el viaje en una herramienta de conciencia. Porque quizá la mayor aventura para las nuevas generaciones no sea descubrir el mundo, sino aprender a conservarlo.