Ferrari vuelve a demostrar que la personalización puede convertirse en una forma de arte.

La casa de Maranello presentó una versión única del Ferrari 12Cilindri Tailor Made, concebida como una auténtica obra de road-going art destinada exclusivamente al mercado surcoreano. Más que un ejercicio estético, este proyecto eleva el programa Tailor Made a un nuevo territorio donde convergen tradición artesanal, innovación tecnológica y sensibilidad cultural.

El auto es el resultado de casi dos años de trabajo y de una colaboración multidisciplinaria que abarcó tres continentes: Asia, con la participación de cuatro jóvenes artistas surcoreanos; Europa, a través del Ferrari Styling Centre; y Norteamérica, con la visión curatorial de Cool Hunting, plataforma editorial de referencia en diseño, cultura y tecnología.

El objetivo fue claro: traducir la energía creativa de Corea del Sur al lenguaje inconfundible del Cavallino Rampante.

Visualmente, el 12Cilindri es inconfundible gracias a su nuevo esquema de pintura Yoonseul, desarrollado específicamente para este proyecto. Inspirado en la tradición coreana y en la cerámica celadón –con sus múltiples matices de verde–, el color dialoga con la Seúl contemporánea, vibrante y futurista. El acabado iridiscente cambia del verde al violeta con reflejos azules, evocando el destello del sol sobre el mar, un fenómeno conocido en Corea precisamente como yoonseul.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Los interiores del Ferrari 12Cilindri Tailor Made son creación de la artista textil Dahye Jeong. Los interiores del Ferrari 12Cilindri Tailor Made son creación de la artista textil Dahye Jeong.

 

El interior es donde el concepto artístico alcanza su máxima expresión. La artista textil Dahye Jeong, ganadora del Loewe Foundation Craft Prize, reinterpreta el tejido tradicional de crin de caballo mediante patrones de extrema delicadeza. Su obra está presente en los asientos, alfombras y superficies suaves mediante un innovador tejido tridimensional –utilizado por primera vez en un Ferrari–, así como en el techo de cristal serigrafiado, que proyecta juegos de luz y sombra inéditos en la marca. El punto culminante es una pieza tejida a mano con crin de caballo mongol integrada en el tablero, una obra de arte literal dentro del habitáculo.

La artista Hyunhee Kim aporta una lectura contemporánea de la tradición coreana a través de materiales translúcidos. Su intervención es visible en elementos exteriores como los escudos de Scuderia Ferrari, las tapas de las ruedas, el emblema longitudinal y el Cavallino, alcanzando un nivel de personalización nunca antes visto.

En el interior, el túnel central y una placa con caligrafía tradicional refuerzan el carácter único del proyecto. Incluso el maletero alberga una pieza funcional-artística: un estuche tradicional reinterpretado como equipaje y una llave Ferrari personalizada.

El blanco, eje conceptual del trabajo de TaeHyun Lee, introduce una nueva dimensión estética mediante el uso contemporáneo de la laca tradicional. Su visión da vida a las primeras pinzas de freno blancas en un Ferrari de producción, así como a las levas de cambio en el mismo tono, creando un contraste sofisticado y radical.

La piel exterior del auto también “suena”. El dúo artístico Graycode (jiiiiin) transformó el sonido del icónico V12 en una visualización gráfica aplicada a la carrocería, utilizando una variante más oscura de la pintura Yoonseul. Es la traducción literal del rugido mecánico en una partitura visual.

Todo esto se construye sobre la base técnica del Ferrari 12Cilindri, heredero directo de los grandes Gran Turismo V12 de los años cincuenta y sesenta. Bajo el cofre late un nuevo V12 atmosférico de 6.5 litros, con 830 CV y un régimen de hasta 9,500 rpm, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en alrededor de 3 segundos y superar los 340 km/h.

Elegancia, prestaciones extremas y refinamiento conviven en un modelo que redefine el concepto del Gran Turismo contemporáneo.