Desde su regreso con una estética neorretro, el Chronodate constituye una fusión perfecta de estilos: el de Angelus como marca histórica que representa el legado de la relojería suiza y el de Angelus como marca técnica y moderna con una especial predilección por las complicaciones extremas.
Las ediciones Chronodate Moka se presentan en una compleja caja de 42.5 mm de diámetro y 14.25 mm de altura, creada con un material compuesto de carbono y oro rojo (cinco unidades) o titanio (veinte relojes). El movimiento está custodiado en un receptáculo mecanizado a partir de un material compuesto a base de fibras de carbono rígido a la par de ligero.
Los pulsadores del cronógrafo, también de material compuesto de carbono, se integran directamente en este espacio. En torno al receptáculo, Angelus ha diseñado una «cuna» calada que une la carrura y las asas en una sola línea. Asimismo, el conjunto alberga el bisel fijo, marcado con doce muescas.
Esta superestructura modular ha permitido optar por uno o varios materiales. Este perfil achaflanado y la alternancia entre líneas rectas y curvas desprenden una energía desbordante y hacen de la colección Chronodate una propuesta con cuerpo. En el fondo de caja, las inscripciones convencionales están grabadas en relieve para generar un contraste visual preciso y depurado, en armonía con los acabados del movimiento.
El totalizador de 30 minutos del cronógrafo y el segundero pequeño sobresalen gracias a su tono negro metalizado y su textura azulada, reafirmando la modernidad del diseño Chronodate.
El color predominante, un moka con reflejos ambarinos, se aplica con un delicado efecto rayos de sol, realzado por la minutería. Las cifras arábigas aplicadas y las agujas, los últimos ingredientes cromáticos, lucen un tono dorado y están rellenas de material luminiscente.
Maquinaria
Para el interior de Chronodate Moka, Angelus ha optado por un movimiento cronógrafo de manufactura propia, el calibre A-500. Presenta un segundero pequeño, situado a las 9 horas, y un totalizador de 30 minutos, a las 3 horas. Al igual que en el célebre Chronodate original presentado en 1942, una indicación de fecha periférica con aguja recorre toda la esfera.
La flecha roja calada anuncia el tema cromático de las indicaciones secundarias: las inscripciones de los pulsadores del cronógrafo, la trotadora del cronógrafo y la aguja de su contador de 30 minutos presentan un acabado con un toque lacado en rojo.
El calibre A-500 se caracteriza por una decoración contemporánea, en consonancia con los códigos tradicionales de su historia y su evolución en el presente. La platina arenada y los puentes microgranallados resaltan los volúmenes del movimiento. La correa puede ser de piel de aligátor en tono marrón “Moka”, caucho negro o un brazalete de titanio.
Asimismo, presentan un tratamiento NAC en la superficie que modifica el aspecto y las propiedades del metal confiriéndole una tonalidad gris antracita. Los tornillos de sujeción adoptan la forma de una hélice de tres aspas, el emblema de Angelus, como símbolo de la vanguardista búsqueda estética de la Maison. Por último, las aristas de los elementos principales están biseladas y satinadas, lo que da lugar a un sutil juego de luces que contrasta con los acabados mate.
El calibre A-500 proporciona una reserva de marcha de 60 horas. Una masa oscilante, con un segmento de oro rojo en la versión Chronodate Gold y de tungsteno en el modelo Chronodate Titanium, garantiza el armado automático del mecanismo. Su diseño se ha rescatado de los archivos de la marca: una «A» mayúscula sobre una estrella, evocando la forma de una campana y su badajo.