Un contraste de colores en las esferas presentó Audemars Piguet en los nuevos Royal Oak Mini que amplían la exitosa colección de cuarzo de 23 mm lanzada en 2024.
Profundizando en el diálogo entre joyería y relojería, estos nuevos relojes de la firma suiza prescinden del acabado «Frosted Gold» de las ediciones anteriores para conceder todo el protagonismo a las esferas de piedra.
Con un diseño realzado por las superficies pulidas y satinadas características del Royal Oak, este matizado juego de texturas y tonalidades magnifica el brillo de cada una de las piedras. En ambos modelos, la caja tiene de 6.6 mm de grosor, realizada en oro rosa de 18 kilates, con cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos y hermética hasta 50 m. El brazalete también es de oro rosa.
El primer modelo cuenta con una esfera de nácar extra blanca [foto inicial] enmarcada por una caja y un brazalete de oro amarillo de 18 kilates. Admirado por sus reflejos iridiscentes y su origen natural, el nácar ha sido históricamente muy apreciado en el sector por su asociación con la feminidad, brillo y durabilidad.
El uso del nácar no es nuevo en Audemars Piguet, pero su regreso a la colección Royal Oak supone un hito importante en la celebración de este material atemporal. La combinación de oro amarillo y nácar evoca los diseños históricos del Royal Oak y, al mismo tiempo, aporta una estética fresca y luminosa.
El segundo modelo presenta una esfera de ónix negro pulido espejo, cuya superficie profunda y uniforme transmite fuerza y elegancia. Los índices de diamantes talla brillante que adornan la esfera crean un llamativo contraste que irradia sofisticación. Tradicionalmente asociado a las nociones de fuerza y protección, el ónix añade una capa de profundidad simbólica a este reloj de oro rosa de 18 kilates.
En el centro de cada reloj, el Calibre de cuarzo 2730 proporciona más de 7 años de duración de la pila e incluye una función de interruptor para desactivar la pila cuando no se utilice. El Calibre de cuarzo 2730 se ha acabado con el mismo esmero que los movimientos mecánicos de AP, lo que pone de manifiesto el compromiso con la excelencia de la Manufactura en todos los formatos.
Inspiradas en el Mini Royal Oak lanzado en 1997, estas nuevas ediciones prosiguen el legado de Audemars Piguet en la elaboración de relojes en miniatura que fusionan precisión técnica y artesanía joyera.