En el corazón de los talleres de Alta Joyería de Chopard, una nueva colección ve la luz como una floración preciosa: Caroline's Garden.

Este conjunto de anillos y pendientes, resplandecientes de colores y de vida, son una invitación a descubrir el universo de Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística de la Casa. Un universo en el que la naturaleza reina como musa absoluta.

Caroline's Garden es mucho más que una colección: es un paseo entre joyas, un homenaje vibrante a la belleza y a la emoción que suscita la naturaleza. En cada joya se encuentra el alma de un jardín soñado, el de Caroline Scheufele, donde cada color, cada curva y cada brillo cuentan una historia de pasión y de saber hacer.

En el seno de este universo, una serie cautivadora de anillos cocktail celebra la exuberancia de la naturaleza a través de las creaciones inspiradas en flores.

Cada creación evoca una flor rara, ya sea en forma de capullo o completamente abierta alrededor de una piedra central majestuosa –zafiro azul o de color, granate mandarina, tanzanita, esmeralda o tsavorita– engastada con una delicadeza inédita gracias a la técnica del engaste festoneado –cerrado en el exterior del anillo y abierto sobre el interior– utilizado por primera vez por los artesanos de Chopard.

Este engaste, que rodea a la piedra con unas gemas tornasoladas recuerda a los pétalos de un jardín exuberante bañado por la luz.

A partir de estas floraciones joyeras, la colección se amplía con otra serie de maravillas: unos anillos con pendientes a juego elaborados en titanio y completamente cubiertos de un pavé de diamantes, zafiros azules o rosas, amatistas, tsavoritas de un verde resplandeciente o turmalinas Paraíba.

Estas creaciones trazan unas siluetas suaves y redondeadas que evocan el motivo emblemático del corazón de la Casa, recordando a unos pétalos acariciados por una brisa ligera –en perfecta consonancia con el espíritu poético de Caroline's Garden–.

Gracias a las propiedades naturales del titanio, estas joyas se distinguen por su ligereza excepcional, ofreciendo una comodidad extraordinaria para llevar a diario. Los artesanos de Chopard, admirados desde hace mucho tiempo por su dominio pionero del titanio en el ámbito de la Alta Joyería, consiguen teñir el metal con una extraordinaria precisión con el fin de armonizar perfectamente su color con el de las piedras. Esta técnica crea un efecto luminoso, una continuidad gracias a la que al ojo le resulta difícil distinguir donde acaba el metal y donde comienzan las gemas. El resultado es una joya que parece un pétalo vivo perlado con el rocío de la mañana y brillando con una elegancia natural.