La pasión por los automóviles clásicos y la alta relojería vuelven a encontrarse en una pieza creada especialmente para el mercado mexicano.

La manufactura suiza Franck Muller presentó el nuevo Vanguard Rally Maya México, una edición limitada que celebra su estrecha relación con uno de los rallies de autos históricos más importantes de América Latina.

Desde hace varios años, la firma relojera ha acompañado al Rally Maya México, competencia que recorre algunos de los escenarios más espectaculares del sureste mexicano. Entre selvas, haciendas, zonas arqueológicas y carreteras que atraviesan la Península de Yucatán, este rally se ha consolidado como un escaparate de elegancia, tradición automotriz y exclusividad, reuniendo auténticas joyas sobre ruedas meticulosamente restauradas.

Inspirado en ese universo vintage, el Vanguard Rally Maya México adopta el carácter deportivo de la colección Vanguard y lo combina con guiños estéticos al diseño clásico automotriz. La pieza destaca por su esfera con motivo guilloché de inspiración retro, evocando los tableros y detalles mecánicos de los autos que participan en la competencia.

Los acabados pintados y aplicados a mano refuerzan el espíritu artesanal de la manufactura, mientras que la discreta firma “Rally Maya” ubicada en el pequeño segundero a las 6 horas subraya el vínculo con el evento mexicano.

Más allá de su atractivo visual, el reloj confirma la vocación relojera de Franck Muller. En su interior late un movimiento manufactura desarrollado y ensamblado en Ginebra, decorado con refinados acabados Côtes de Genève, sello distintivo de la Alta Relojería Suiza y reflejo de la precisión técnica que caracteriza a la casa fundada por el maestro relojero Franck Muller.

La colección se presenta en tres versiones de producción limitada. La primera, en acero inoxidable de 32 milímetros, estará restringida a únicamente 10 piezas. A ella se suma una variante de 41 milímetros en acero inoxidable cepillado, limitada a 25 ejemplares. Finalmente, la versión más exclusiva aparece en caja de oro rosa de 41 milímetros, también limitada a 25 unidades.

Con esta edición especial, Franck Muller no sólo rinde homenaje al automovilismo clásico, sino también al espíritu cultural y turístico del sureste mexicano, reafirmando una alianza donde la precisión mecánica y la pasión por el legado encuentran el mismo camino.