En una época donde la velocidad se había convertido en símbolo de poder industrial, prestigio nacional y supremacía tecnológica, Auto Union escribió una de las páginas más fascinantes de la historia del automovilismo.

Noventa años después de aquella hazaña, Audi Tradition revive el espíritu de los míticos Silver Arrows con el renacimiento del espectacular Auto Union Lucca, una máquina que encapsula la obsesión por ir “más alto, más rápido y más lejos”.

El nombre no es casual. Fue precisamente en las cercanías de la ciudad italiana de Lucca donde, el 15 de febrero de 1935, este revolucionario Rennlimousine –término de época para describir un sedán de competición– estableció un récord de velocidad que maravilló al mundo. Pilotado por el legendario HansStuck, el automóvil alcanzó una velocidad promedio de 320.267 km/h en la milla lanzada y registró una punta de 326.975 km/h, convirtiéndose en el auto de carreras para carretera más rápido del planeta.

Hoy, casi un siglo después, Audi ha reconstruido aquella leyenda pieza por pieza. El nuevo Auto Union Lucca, terminado en la primavera de 2026, se integra a la colección histórica de AUDI AG como una obra maestra de ingeniería y diseño aerodinámico.

La historia del Lucca nace en plena batalla tecnológica entre Auto Union y Mercedes-Benz durante los años treinta. Mientras Rudolf Caracciola imponía récords para Mercedes, los ingenieros de Auto Union trabajaban frenéticamente en Zwickau, Alemania, para desarrollar un vehículo capaz de superar cualquier marca previa. El resultado fue un automóvil adelantado décadas a su tiempo.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, Bajo el capó está instalado un poderoso motor V16. Bajo el capó está instalado un poderoso motor V16.

 

Su carrocería estilizada, construida íntegramente en metal ligero, mostraba una silueta alargada con líneas inspiradas en la aerodinámica aeronáutica. Los pasos de rueda en forma de lágrima, la cola afilada tipo aleta y la cabina cerrada no respondían únicamente a cuestiones estéticas: eran soluciones funcionales derivadas de estudios en túneles de viento realizados en el Instituto Aeronáutico de Berlín-Adlershof. El resultado fue un coeficiente aerodinámico extraordinario incluso bajo estándares contemporáneos.

Bajo esa carrocería latía un motor V16 de aproximadamente cinco litros y 343 caballos de fuerza, una configuración que representaba el máximo nivel tecnológico de la época. Aunque posteriormente evolucionaría hasta los 375 hp, esta primera versión ya permitía cifras que parecían imposibles para 1935.

 

La reconstrucción moderna fue encargada al especialista británico Crosthwaite & Gardiner, cuyos artesanos dedicaron más de tres años al proyecto. Cada componente fue fabricado a mano siguiendo fotografías históricas y documentos originales de archivo. El resultado no es únicamente una réplica: es una reinterpretación viva del ingenio técnico que definió a Auto Union y que, décadas después, daría origen a la filosofía “Vorsprung durch Technik” (ventaja a través de la tecnología).

Tras su presentación oficial en Lucca, el automóvil hará su debut dinámico en el legendario Festival of Speed de Goodwood, del 9 al 12 de julio, recordándole al mundo que algunas máquinas no envejecen: simplemente se convierten en eternas.