Para celebrar los 100 años de Nürburgring, el circuito alemán más legendario y exigente del mundo, Caterham lanzó su último modelo de edición limitada: Seven Nürburgring Edition.
Basados en el Seven 420R o un Seven 340R, dependiendo el mercado, solo se fabricarán 100 unidades de la edición Nürburgring.
Bilstein fue el encargado de desarrollar a medida la suspensión de competición, utilizando su avanzado banco de pruebas de dinámica vertical en las instalaciones alemana de Bilstein. Diseñada específicamente para las exigencias del Nürburgring, la configuración de la suspensión se ha perfeccionado para ofrecer un rendimiento excepcional tanto en carretera como en circuito. El resultado es un sistema de suspensión adaptado específicamente a esta edición limitada.
Equipado con un motor Ford Duratec de 2.0 litros de aspiración natural, entrega 210 CV a 7,600 rpm, con una relación potencia-peso de 375 CV/tonelada. Equipado con una caja de cambios de cinco velocidades, el Nürburgring Edition acelera de 0 a 96 km/h en 3.8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 219 km/h.
Además de la amortiguación Bilstein desarrollada a medida y un rendimiento superior, incorpora varios detalles estéticos tanto en el interior como en el exterior. Como producto con licencia oficial de Nürburgring, esta edición luce la distintiva marca y el logotipo del circuito, así como los icónicos colores rojo y gris disponibles para la pintura. Se puede elegir entre tres colores de Nürburgring: Rojo Tráfico, Gris Ágata y Gris Basalto, y también se ofrecen colores personalizados.
Otras mejoras exteriores incluyen una jaula antivuelco roja para circuito de Nürburgring, una parrilla de malla de Nürburgring con el logotipo Seven en dos colores y un morro estilo 620 con deflectores aerodinámicos de carbono. El chasis luce un distintivo color gris plomo y aletas delanteras de carbono, paquete Black Pack (parabrisas, carcasas de los faros y protector térmico del escape en negro), pantalla aerodinámica de material compuesto y grupos ópticos traseros LED.
En el interior, los asientos de cuero incorporan bordados del Nürburgring y costuras rojas, presentes también en el túnel de transmisión. Además, incluye paneles interiores de carbono, arneses de seguridad de cuatro puntos y luces de cambio secuenciales. Como toque final, cada coche lleva una placa numerada individualmente para cada una de las 100 unidades producidas.
El Grüne Hölle o "infierno verde"
Durante un siglo, el circuito de 20.7 kilómetros, conocido como el «Infierno Verde» --como lo nombró el excampeón mundial de Fórmula 1 Jackie Stewart– en las montañas de Eifel, al oeste de Alemania, ha sido la prueba de fuego definitiva tanto para autos como para pilotos.
Con sus cambios de elevación y peralte a lo largo de sus 73 curvas, el Nürburgring es un lugar donde los autos de carretera y de competición de Caterham han brillado durante décadas. En particular, cabe destacar el undécimo puesto en las 24 Horas de Nürburgring de 2002, donde Chris Cooper, Chris Harris, Clive Richards y Peter Haynes realizaron una actuación sobresaliente.