En el universo de la alta relojería existen piezas concebidas para medir el tiempo y otras destinadas a contar historias. Con el nuevo Mille Miglia Classic Chronograph Patina, Chopard logra ambas cosas al presentar una creación que celebra la belleza del paso de los años y la conexión emocional entre la relojería y el automovilismo clásico.
Inspirado en la estética de los autos de carreras históricos, este nuevo cronógrafo de edición limitada –apenas 100 ejemplares– introduce por primera vez una combinación inédita dentro de la manufactura: Lucent Steel tratado con DLC (diamond like carbon) y un sofisticado proceso de triboacabado. Más allá de una innovación técnica, el resultado es profundamente evocador. La caja adquiere una apariencia ligeramente desgastada, con aristas sutilmente marcadas que recuerdan las cicatrices nobles de un automóvil que ha vivido la intensidad de las pistas.
En un tiempo donde muchos objetos buscan ocultar cualquier signo de envejecimiento, Chopard adopta la filosofía opuesta: celebrar las huellas del tiempo. Tal como sucede con ciertos coleccionistas de autos clásicos que preservan pequeñas marcas de batalla como testimonio de autenticidad, este reloj está diseñado para evolucionar con quien lo porte. Cada roce, cada nueva marca, terminará formando parte de la identidad única de la pieza.
La relación entre Chopard y la Mille Miglia no necesita presentación. Desde hace casi cuatro décadas, la firma mantiene un estrecho vínculo con “la carrera más bella del mundo”, una alianza basada en la admiración compartida por la mecánica de precisión, la resistencia y la elegancia atemporal. Este nuevo modelo encapsula precisamente ese espíritu.
La esfera color cobre con acabado satinado circular aporta una personalidad cálida y vintage, mientras que el cristal de zafiro tipo “glass box” refuerza el carácter retro de la colección. Los contadores negros y cobrizos generan un contraste impecable para garantizar la legibilidad, complementados por discretos detalles en rojo que evocan la identidad visual de la Mille Miglia. Las agujas e índices recubiertos con SuperLumiNova Grado X1 aseguran una lectura óptima incluso en condiciones de poca luz.
La inspiración automovilística también se percibe en la correa perforada de cuero de becerro negro, claramente influenciada por los guantes clásicos de conducción, así como en los pulsadores ergonómicos y la corona dentada que acentúan su espíritu deportivo.
En el interior late un movimiento cronógrafo mecánico de carga automática visible a través del fondo abierto con cristal de zafiro ahumado. Certificado por el COSC, opera a 4 Hz, ofrece 54 horas de reserva de marcha e incorpora función de parada de segundos, cualidades que garantizan precisión y confiabilidad dignas de una pieza inspirada en una de las competencias de resistencia más legendarias del automovilismo.
Karl Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard, resume perfectamente la esencia de esta creación al definirla como “un homenaje mecánico al vínculo duradero que une a la Casa con el mundo del automovilismo clásico”.