Con la nueva edición Dual Time GMT Resonance Aventurine, la manufactura independiente suiza Armin Strom logra reunir ambos universos en una pieza que convierte la precisión mecánica en una auténtica experiencia visual.
La protagonista de esta nueva interpretación es una espectacular esfera de aventurina, un material cuya apariencia evoca la inmensidad de un cielo nocturno salpicado de estrellas. Elaborada mediante un complejo proceso que combina antiguas técnicas de fabricación de vidrio con precisión contemporánea, la superficie despliega destellos que cambian con la luz y aportan una sensación constante de profundidad y movimiento.
La tonalidad azul oscura de la aventurina encuentra un refinado contrapunto en los cálidos matices del movimiento. Debajo de la esfera emerge una platina principal con acabado color oro rosa, mientras que las agujas e índices aplicados en el mismo tono aportan legibilidad y equilibrio visual. El resultado es una composición elegante y tridimensional que permite apreciar la arquitectura característica de la casa, en una modelo limitado a 15 ejemplares.
La caja de acero inoxidable de 39 milímetros y la correa de piel de cocodrilo en tono gris mate aportan un carácter contemporáneo y discreto, permitiendo que la atención se concentre en la complejidad técnica y la riqueza estética de la esfera.
En su interior late el calibre de manufactura ARF22 de cuerda manual, desarrollado y producido íntegramente por Armin Strom. Su rasgo más distintivo es el sistema patentado de embrague de resonancia, una innovación que sincroniza dos órganos reguladores independientes para que ambos volantes oscilen en perfecta armonía. Este fenómeno físico, conocido desde hace siglos pero difícil de dominar en relojería, contribuye a mejorar la estabilidad cronométrica y constituye una de las señas de identidad de la firma.
Pensado para viajeros internacionales, el reloj ofrece dos zonas horarias completamente independientes, cada una con indicación propia de horas, minutos y día/noche. El movimiento trabaja a una frecuencia de 25,200 alternancias por hora y proporciona una reserva de marcha de 42 horas.
Visible a través de cristales de zafiro tanto en el anverso como en el reverso, el ARF22 revela una ejecución artesanal sobresaliente. Puentes biselados a mano, superficies pulidas a espejo, granulado circular, perlado y Côtes de Genève evidencian el meticuloso nivel de acabado. Como es tradición en la manufactura, cada reloj se ensambla dos veces para garantizar la perfección mecánica y estética.