La alta relojería siempre ha encontrado inspiración en disciplinas tan diversas como la astronomía, la navegación, el automovilismo o la aviación.
Ahora, la firma suiza Perrelet dirige su mirada hacia uno de los símbolos más universales del azar: la ruleta. El resultado es el nuevo Turbine Casino Roulette, una pieza de edición limitada que transforma la medición del tiempo en una experiencia tan dinámica como impredecible.
Fundada en 1777 por Abraham-Louis Perrelet, inventor del reloj automático, la manufactura vuelve a demostrar su capacidad para reinterpretar uno de sus iconos más reconocibles. Producido en una exclusiva serie de 100 ejemplares, este modelo lleva el célebre concepto Turbine a un territorio inédito, fusionando mecánica, diseño y entretenimiento.
La gran protagonista de la pieza es, naturalmente, su esfera. Por primera vez, la característica turbina abandona la configuración inspirada en hélices para convertirse en una auténtica ruleta en miniatura. Fabricada en acero inoxidable y cuidadosamente esqueletada, reproduce con notable fidelidad la estructura de una ruleta francesa, incluyendo el huso central y los tradicionales brazos decorativos con acabados en oro rosa.
El efecto visual resulta cautivador. Una flecha roja sustituye a la clásica bola del casino y, al mover la muñeca, la turbina entra en acción señalando aleatoriamente uno de los números del anillo exterior. Los números del 0 al 36, alternados en rojo y negro, evocan de inmediato el ambiente de los grandes casinos europeos, mientras que el “0” verde, situado a las 12 horas, completa la referencia estética.
Más allá de su carácter lúdico, el Turbine Casino Roulette mantiene intacta la vocación relojera de Perrelet. Las horas, minutos y segundos se indican mediante agujas centrales tratadas con Super-LumiNova, garantizando una lectura clara en cualquier circunstancia.
La caja de 41 milímetros está realizada en titanio grado 2, una elección que aporta ligereza y resistencia sin sacrificar elegancia. Su diseño combina superficies satinadas y pulidas, mientras que el brazalete integrado de titanio refuerza la imagen contemporánea del conjunto. El reloj también incluye una correa adicional de caucho negro para quienes buscan una estética más deportiva.
En su interior late el calibre automático de manufactura P-331-MH, desarrollado por Soprod, empresa hermana de Perrelet. Operando a 4 Hz y con una reserva de marcha de 42 horas, este movimiento cuenta con certificaciones COSC y Chronofiable, credenciales que avalan tanto su precisión como su fiabilidad a largo plazo.
Visible a través del fondo de zafiro, el movimiento exhibe acabados de alta calidad y una masa oscilante esqueletada decorada con el emblema de la marca.