Con ocasión del Festival de Cannes, Chopard desveló su colección Red Carpet, que une el resplandor de la Alta Joyería.

Patrocinador oficial del acontecimiento, Chopard celebra en la Croisette un diálogo constante entre el cine y la artesanía de excepción: un homenaje a los creadores, a las emociones y al arte de contar historias. Esta tradición, nacida de la visión de Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística de la Casa, teje desde hace casi dos décadas un nexo íntimo con el Festival de Cannes.

Para esta nueva colección Caroline Scheufele ha estado inspirada por las maravillas de la vida, los misterios, los momentos extraordinarios que invitan a ver el mundo con una mirada diferente: les Miracles,  No aquellos que se encuentran fuera de nuestro alcance, sino los sencillos y deliciosos que animan el día.

La colección Red Carpet 2026 rinde homenaje a todos esos pequeños y grandes momentos de encanto, a esos destellos fugaces que hacen que la vida sea más rica: una contemplación auténtica y atenta que se maravilla ante estas joyas que son a la vez sorpresas y amuletos de la suerte.

En los talleres de Alta Joyería de Ginebra estas inspiraciones se transforman en unas creaciones únicas gracias al magistral saber hacer de los artesanos de Chopard. Allí se transmite el gesto, exigente y preciso, desde el primer trazo del dibujo hasta el último retoque de luz. Los artesanos joyeros esculpen el oro ético como si fuera un material vivo; los engastadores colocan los diamantes, zafiros o turmalinas con infinita paciencia; los lapidarios revelan, en el corazón de las piedras, un fuego que solo esperaba a la mano humana para encenderse.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, El collar de la colección Red Carpet luce un zafiro <em><i>Royal Blue</i></em> de 88 quilates. El collar de la colección Red Carpet luce un zafiro Royal Blue de 88 quilates.

 

La colección Red Carpet 2026 se distingue por sus volúmenes etéreos, sus matices inspirados en los juegos de luz del cielo y unos bestiarios en miniatura que parecen cobrar vida por sí mismos: una mezcla de virtuosismo y humildad que conforma el sello distintivo de Chopard.

Aquí se trata de un collar inspirado en el encuentro poético entre la tierra y el cielo: esculpido en oro blanco ético, gira en torno a un majestuoso zafiro Royal Blue de 88 quilates, una profunda evocación de los misterios de la Tierra.

Alrededor de este corazón mineral, unas fluidas hileras de zafiros y aguamarinas se despliegan en cascadas luminosas, como un impulso celestial atravesado por destellos de diamantes. Más allá, un broche con forma de fénix celebra el milagro del renacimiento: su plumaje resplandeciente, elaborado en oro rosa ético y titanio, combina esmeraldas y zafiros multicolores en un torbellino vibrante, capturado en pleno vuelo.

En un registro igualmente poético, un broche carpa en oro blanco ético y titanio capta la gracia fluida del mundo acuático con sus escamas engastadas con diamantes y zafiros que dibujan un movimiento ondulante, casi vivo. Por último, un reloj secreto en forma de mariposa posada sobre una flor encarna uno de esos milagros discretos y preciosos: sus alas se cierran para disimular el tiempo, mientras que diamantes y zafiros de colores iluminan esta escena, que se prolonga con un broche a juego.