Antes de convertirse en una pieza de colección, el nuevo TORIC Chronographe Rattrapante representa una declaración de principios de Parmigiani Fleurier: demostrar que la alta relojería contemporánea todavía puede combinar virtuosismo mecánico, refinamiento artesanal y una estética sobria.
Con motivo del trigésimo aniversario de la manufactura, la firma recupera uno de sus movimientos más emblemáticos, el calibre PF361, concebido originalmente para celebrar sus primeros veinte años de existencia.
Su regreso no es un simple ejercicio de nostalgia, sino la reinterpretación de una obra maestra que sitúa a Parmigiani Fleurier entre el reducido grupo de casas capaces de desarrollar un cronógrafo ratrapante totalmente integrado y construido en oro.
Considerada una de las complicaciones más sofisticadas de la relojería mecánica, la función de fracciones de segundo –o rattrapante– permite medir tiempos intermedios mediante una segunda aguja que puede detenerse y volver a sincronizarse instantáneamente con la aguja principal.
En esta creación, la complejidad técnica se expresa con elegancia y sin excesos, gracias a una arquitectura equilibrada sustentada por dobles ruedas de pilares, embrague vertical y una frecuencia de 5 Hz, características que garantizan una precisión excepcional.
La caja de platino, acompañada por el distintivo bisel estriado tórico y un fondo con el mismo tratamiento, reafirma el lenguaje estético de la colección TORIC. En su interior late un movimiento de cuerda manual elaborado en oro rosa macizo de 18 quilates, una decisión poco habitual que convierte al PF361 en una auténtica obra escultórica visible a través del reverso.
Uno de los elementos más cautivadores se encuentra en la esfera azul agave. Fabricada en oro blanco de 18 quilates y martillada completamente a mano, presenta una textura viva y orgánica que transforma la luz en una sucesión de reflejos cambiantes. Cada impacto realizado por los artesanos confiere una personalidad irrepetible a la superficie, convirtiendo cada ejemplar en una pieza única.
Limitado a únicamente 30 relojes numerados individualmente, el TORIC Chronographe Rattrapante trasciende el concepto de edición conmemorativa. Se trata del renacimiento de un calibre legendario y de una muestra del savoir-faire de Parmigiani Fleurier, destinada a un reducido círculo de coleccionistas para quienes la verdadera exclusividad se mide en tradición, precisión y belleza atemporal.