Artelier, un nombre que describe lo clásico y lo urbano de Oris, renace.

Dentro de su forma arquitectónica y limpia, incluye movimientos mecánicos de fabricación suiza. Algunos dan vida a complicaciones mecánicas poéticas y románticas como una fase lunar y una segunda zona horaria. Así, el nuevo Artelier Calibre 113 rinde homenaje a lo que hubo antes. Pero, por ahora, comienza un nuevo capítulo.

Su elegante caja redonda de 43 mm y el diseño puro de su esfera no solo tienen como objetivo mostrar información con claridad, sino también transmitir su historia de generación en generación. Cuenta con un calendario laboral con día, fecha, semana y mes. El día y la fecha se ven en visores a las 12 y las 9, mientras que la semana y el mes los indica una aguja central de punta roja, característico de Oris.

En el interior resguarda un movimiento manual con reserva de marcha de 10 días, extraordinario comparado con la mayoría de relojes mecánicos. Con un muelle real en un barrilete sobredimensionado, visible a través del fondo de zafiro de la caja. La marcha restante se ve en un indicador no lineal a las 3.

El indicador de la reserva de la marcha está dirigido por un «tornillo sin fin», una creación exclusiva de Oris que figura en la serie de calibres propios. Esta innovación patentada controla la velocidad a la que avanza el indicador de la reserva de la marcha alrededor de la subesfera a las 3.