Chopard desvela un nuevo modelo Mille Miglia Classic Chronograph Raticosa, rindiendo homenaje a una de las etapas más legendarias de la carrera automovilística italiana de la que la Casa patrocinad desde 1988.
Esta nueva creación, que ha sido bautizada como el célebre puerto de Raticosa, rinde homenaje a un lugar mítico en el que la resistencia mecánica, la inteligencia humana y el paisaje se unen en un espectáculo impresionante.
Elevándose a 968 metros de altitud en los Apeninos, entre la Emilia Romaña y la Toscana, el puerto de Raticosa une Florencia con Bolonia a través de una sucesión de espectaculares curvas excavadas en la ladera de la montaña. Como parte integrante de la histórica carretera nacional 65, este puerto ocupa un lugar único en la historia del automovilismo. Fue un punto estratégico durante la Segunda Guerra Mundial y se convirtió en un tramo emblemático del recorrido de la histórica carrera Mille Miglia entre 1927 y 1957.
Junto con el cercano puerto de la Futa, el de Raticosa sigue siendo uno de los pocos tramos de la Mille Miglia que aún hoy se pueden recorrer exactamente igual que en 1955. Su exigente ascenso y sus incesantes curvas inspiraron al propio Enzo Ferrari a afirmar: «En el puerto de Raticosa es donde se gana la Mille Miglia». Chopard vuelve a plasmar ese espíritu con su reloj Mille Miglia Classic Chronograph Raticosa.
En el pasado, las ediciones anteriores del modelo Raticosa han sabido seducir a los coleccionistas más entendidos. Este nuevo modelo se inscribe en ese legado con una serie de detalles estéticos elegantes que refuerzan tanto su carácter como su atractivo. La caja de 40.5 mm está elaborada en Lucent Steel, el acero exclusivo de Chopard famoso por su brillo y su durabilidad. Una glass box evoca el diseño vintage de los cronógrafos de carreras y ofrece una amplia abertura sobre la esfera, mientras que una corona grabada, pulsadores de cronógrafo moleteados y unas asas elegantemente soldadas reafirman el perfil a la vez deportivo y equilibrado del reloj.
El fondo de la caja, cerrado, luce un motivo grabado en titanio enormemente preciso en cuanto a la reproducción de los detalles. Concebido como una postal dedicada al puerto de Raticosa y al espíritu de la carrera, representa un coche que recorre a toda velocidad una carretera de montaña, rodeado de espectadores, captando el ambiente festivo y el estrecho vínculo entre el acontecimiento y su público.
La esfera barnizada en color cáscara de huevo presenta un sutil acabado mate realzado por unos índices de color beige recubiertos de Super-LumiNova. Su movimiento certificado como cronómetro ofrece una reserva de la marcha de 54 horas, lo que garantiza una precisión óptima. Montado sobre una correa de piel de becerro marrón perforada, está equipado con una función de cronógrafo, una escala taquimétrica, un segundero pequeño y un dispositivo de parada del segundero y, al mismo tiempo su estanqueidad hasta los 50 metros está garantizada.