Antes incluso de acelerar, el Hennessey Venom F5-M Roadster deja claro que pertenece a una categoría reservada para unos cuantos privilegiados.

No solo presume de ser el automóvil con transmisión manual más potente del mundo, también representa una declaración de principios en una industria dominada por la electrónica: devolver al conductor el protagonismo absoluto.

Presentado durante el Festival de la Velocidad de Goodwood, el nuevo hiperdeportivo de la firma texana lleva al límite la filosofía de Hennessey Special Vehicles. Desarrollado y fabricado en Texas, el F5-M combina un monocasco de fibra de carbono, una carrocería completamente rediseñada y una configuración Roadster descapotable con una exclusiva caja manual de seis velocidades, una combinación prácticamente inexistente en el universo de los hyperautos contemporáneos.

Bajo la carrocería late el conocido motor V8 biturbo "Fury" de 6.6 litros, ahora capaz de desarrollar 2,031 caballos de fuerza, una cifra que lo convierte en el vehículo de producción manual más poderoso jamás construido. El propulsor trabaja junto con nuevos sistemas de gestión electrónica y control de tracción que permiten administrar semejante potencia con precisión, sin restar protagonismo a la experiencia mecánica que ofrece la palanca de cambios de recorrido corto y accionamiento metálico.

 

Amura,AmuraWorld,AmuraYachts, El Hennessey Venom F5-M Roadster supera los 320 km/h. El Hennessey Venom F5-M Roadster supera los 320 km/h.

 

El F5-M también incorpora todas las mejoras desarrolladas para el programa Venom F5 Evolution, incluyendo una aerodinámica optimizada y una suspensión activa que elevan aún más sus capacidades dinámicas. Entre los elementos más llamativos destaca una espectacular aleta dorsal de 1.40 metros, que nace en la toma de aire del techo y se prolonga hasta la zaga. Además de convertirse en su sello estético, mejora la estabilidad cuando el vehículo supera los 320 km/h, mientras canaliza aire fresco hacia el motor.

Su debut dinámico en Goodwood tuvo como protagonista al piloto británico Alex Brundle, encargado de demostrar el potencial del hiperauto durante las tradicionales subidas a la colina, acompañadas por el inconfundible rugido del V8 Fury a cielo abierto.

El primer ejemplar exhibido corresponde a un cliente británico y refleja el nivel de personalización que ofrece la Maverick Division de Hennessey. La carrocería luce fibra de carbono púrpura expuesta con detalles en oro anodizado, un emblema frontal de oro de 24 quilates y una original combinación de las banderas de Estados Unidos y Reino Unido pintadas a mano sobre la aleta dorsal. Incluso el apellido del propietario fue bordado en el habitáculo.

Con una producción limitada a solo 12 unidades y un precio inicial de 2.65 millones de dólares, el Venom F5-M trasciende el concepto de exclusividad para convertirse en una pieza de colección destinada a quienes consideran que la máxima velocidad solo tiene sentido cuando cada cambio de marcha depende de las manos del conductor. En una era donde la automatización domina el segmento de los hiperdeportivos, Hennessey demuestra que la emoción pura sigue teniendo un lugar privilegiado sobre el asfalto.