El calendario de la Fórmula 1 se reanuda del 21 al 23 de agosto, con la última edición del Gran Premio de los Países Bajos (no se renovó el contrato), luego de la pausa de verano, y con ello, TAG Heuer lanza dos TAG Heuer Formula 1 Solargraph de 38 mm conmemorativos.

A orillas del Mar del Norte, donde el viento surca las dunas y el rugido de los motores resuena en las abarrotadas tribunas “pintadas” de anaranjado apoyando al favorito local, Max Verstappen, el Gran Premio de los Países Bajos se ha forjado una reputación de intensidad pura.

En el Circuito de Zandvoort, la pista se siente estrecha, con curvas que exigen compromiso y precisión. Este escenario impulsa un nuevo capítulo para TAG Heuer Formula 1, reforzando su identidad de estilo de vida de competición y expandiendo el segmento Solargraph con un refinado formato de 38 mm. El resultado captura un momento cargado de tensión mientras Zandvoort se prepara para su carrera final.

Los dos nuevos TAG Heuer Formula 1 Solargraph plasman la energía del circuito en un diseño minimalista. La caja de 38 mm ofrece una presencia compacta en la muñeca. Se ajusta con precisión, equilibrio y funcionalidad, diseñado para seguir el movimiento en lugar de resistirse a él.

Gracias al movimiento Solargraph, estos relojes aprovechan la luz natural y artificial como fuente de energía prácticamente ilimitada. Un minuto de exposición directa a la luz solar es suficiente para que el reloj funcione durante todo el día, mientras que una carga completa, que se alcanza en menos de 40 horas de exposición a la luz, proporciona hasta diez meses de autonomía en total oscuridad.

En ambas ediciones limitadas, la identidad visual se mantiene coordinada. Una esfera gris constituye la base, realzada por un minutero naranja y rojo que aporta un contraste inmediato. La composición es directa, donde el color se utiliza como señal más que como decoración. El diseño mantiene el equilibrio, permitiendo que cada elemento contribuya a una lectura clara de la hora, a la vez que conserva un marcado ritmo visual.

La caja sigue esta línea con un acabado de acero arenado que refuerza su carácter. La superficie absorbe la luz, otorgando al reloj un aspecto mate que armoniza con el mundo del automovilismo. Su construcción se inspira en la caja original de TAG Heuer Formula 1, conservando una silueta reconocible a la vez que se refinan sus proporciones para lograr un formato más compacto.

El bisel bidireccional, que rodea la esfera, luce el icónico motivo de la margarita, elaborado en TH-Polylight. Este material aporta una textura distintiva a la vez que mantiene su durabilidad y ligereza. El bisel enmarca el reloj, y su rotación precisa y fluida refuerza la conexión con la medición del tiempo.

A las tres, la fecha se sitúa con precisión dentro de la composición, integrándose armoniosamente sin alterar el equilibrio. Las agujas siguen el diseño original del TAG Heuer Formula 1, incluyendo la aguja horaria original que le confiere su identidad. Su forma garantiza una legibilidad inmediata, permitiendo una clara indicación de la hora de un vistazo.

Los índices aplicados, rellenos de Super-LumiNova color blanco hueso, proporcionan visibilidad incluso en condiciones de poca luz, lo que permite su uso en entornos con iluminación reducida. Los distintivos escudos a las seis, las nueve y las doce refuerzan la identidad del reloj, estructurando la esfera con un código visual familiar que se mantiene constante en ambas ediciones.

La primera edición limitada, de 1,500 unidades, incorpora una correa de caucho [foto inicial] que evoca directamente el mundo de las carreras. La segunda, limitada a 1,000 unidades, presenta un brazalete de acero de tres filas.