La nueva colaboración creativa entre Karl-Friedrich Scheufele (copresidente de Chopard), el equipo de diseño de Chopard  y Norihiko Harada (diseñador jefe de Zagato) une los códigos emblemáticos de las dos maisons para presentar un auténtico concept-watch, escaparate de las proezas relojeras de los talleres de la Manufacture fundada en Fleurier en 1996 y del espíritu vanguardista del carrocero italiano.

Magnifica la arquitectura tubular característica de los chasis automovilísticos desarrollados por el famoso fabricante de carrocerías. El movimiento se basa en una red de tubos, un principio utilizado en los coches de carreras para optimizar la rigidez y, al mismo tiempo, reducir el peso. Este diseño distribuye las tensiones mecánicas en caso de impacto y mejora la seguridad estructural. Solamente se producirán 19 ejemplares.

Las asas libres, de diseño tubular, permiten un ajuste óptimo del reloj a la muñeca. En vez de estar fijas, adoptan una funcionalidad giratoria cuya amplitud se controla mediante un sistema de ajuste (aproximadamente 45° a cada lado). En el lateral, la corona se inspira en los engranajes de los diferenciales de los automóviles y se personaliza con un volante grabado, que se ha convertido en un símbolo emblemático de los códigos Classic Racing de Chopard.

La indicación de la hora es objeto de una búsqueda estética que combina contemporaneidad y legibilidad: la platina del movimiento, que hace las funciones de esfera, está decorada con una repetición del emblemático motivo «Z» de Zagato, y biseles realzados por un tratamiento rodiado. Los logotipos de Chopard y Zagato, también rodiados, aparecen en relieve positivo.

El conjunto está coronado por una caja de cristal ajustada al borde de la carrura, lo que favorece la legibilidad de la esfera. En aras de la simetría, el cristal del fondo adopta un principio similar para prolongar la carrura y ofrecer una vista completa del movimiento, realzando cada detalle mecánico.

La caja, de 42 mm de diámetro, al igual que los puentes y la platina del movimiento, están fabricados en titanio ceramizado. Este metal ultrarresistente se obtiene mediante un proceso de oxidación del titanio mediante la tecnología de electroplasma, un tratamiento que le confiere una dureza de 1,000 Vickers y una resistencia a los golpes y arañazos comparable a la de la cerámica.

Gracias a su ligereza, permite a los talleres ofrecer este reloj con un peso total de solo 43.20 gramos, incluida la correa. El titanio ceramizado, un material desarrollado para la industria aeroespacial y automovilística, posee un color gris antracita que no se desgasta con el paso del tiempo, una característica muy apreciada en un reloj diseñado para las condiciones más extremas.

 

El calibre L.U.C. 04.04-L: un motor relojero ligero y eficaz

Si bien la estética del reloj evoca las líneas aerodinámicas de los concept-cars de Zagato, su motor relojero encarna la misma búsqueda de rendimiento, en particular mediante el uso del titanio ceramizado. Al igual que la caja del reloj, los puentes y la platina del calibre están elaborados con este material de última generación, cuya ligereza y resistencia refuerzan la identidad técnica de la pieza.  

Desde las primeras conversaciones sobre este proyecto quedó clara una cosa: este modelo incorporaría una evolución del calibre Engine One Tourbillon de Chopard Manufacture, que en 2010 introdujo un auténtico híbrido estético entre la mecánica automovilística y la alta relojería. Este nuevo bólido mecánico conserva el indicador de combustible característico de su predecesor para mostrar la reserva de la marcha, lo que acentúa la analogía entre un salpicadero y la esfera del reloj.