Ubicado entre la Torre Eiffel y los Champs-    Élysées, se encuentra el Hôtel Plaza Athénée, un lugar que tiene no sólo el aspecto de un auténtico recinto parisino, sino que también emana esa esencia de glamour  que sólo un país del viejo continente puede dar.

Adosado a una colina que vigila el mar, entre selva y exuberantes jardines, el Four Seasons Jimbaran es un edén donde el agua surge por donde se lleva la vista. A sus pies se encuentra el mar tranquilo de Jimbaran Bay, azul profundo, junto a la playa de arena blanca. 

Gran capital con sabor a pueblo andaluz, tumulto de gente al estilo gallego o asturiano, bloqueada entre las dos Castillas con color del levante, Madrid es una joya que vale descubrir en sus más mínimos rincones. Madrid es un revoltijo de flamenco y jota, una faena de fiestas y bares, un cocido de culturas y un encuentro de olores a España. Madrid es único y siempre nos recibe con el color de su tierra quemada en el sur y sus bosques al pie de la Sierra Norte, en el corazón de España, como la reina de la gran variedad española. 

Entre los montes Cárpatos y el mar Báltico, se extienden los llanos fértiles de Polonia donde los pueblos se adosan a las colinas, jugando con los meandros del Vístula y otros ríos que serpentean, y donde se encuentran los últimos bisontes salvajes europeos. Encantadora, sofisticada y cariñosa, Polonia seduce por su gente, su arquitectura y su exquisita comida. Hechiza al descubrirla paseando por sus callejones, sus fortalezas y sus torres que vigilan las plazas.

Situado a la orilla del mar Báltico, el Grand Sopot Sofitel es uno de los más bellos hoteles de 5 estrellas en Polonia. Su majestuoso edificio se extiende frente a la playa, dominando el mar Báltico de color azul oscuro, adornado por un hermoso jardín con flores y pérgola.