A prin­ci­pios de los años trein­ta se hi­zo fa­mo­so por ser un re­fu­gio de aven­tu­re­ros y pes­ca­do­res, pe­ro en la úl­ti­ma dé­ca­da Puer­to Pe­ñas­co, co­no­ci­do co­mo “Rocky Point” en­tre los es­ta­dou­ni­den­ses, se ha cons­ti­tui­do co­mo el prin­ci­pal des­ti­no tu­rís­ti­co pla­ye­ro de los ha­bi­tan­tes de Ari­zo­na.

Buenos Aires brilla con mil luces y su reflejo baila al compás del tango en el Río de la Plata. Los teatros se llenan, los restaurantes están abiertos hasta la alta madrugada, de los antros se escapan sonidos roqueros o llantos a la Gardel.

Sombras que han perdurado porque el Caminito, Carlos Gardel y el tango están anclados en el corazón de cada argentino. Nacido alrededor de 1880, el tango era un baile y una música vulgares de los arrabales de la capital argentina. 

Son nueve hermosas bahías de brillantes aguas azules, un paraíso ubicado en la costa sur del Pacífico mexicano. Las Bahías de Huatulco están localizadas a lo largo de la costa oaxaqueña, al final de la parte sur de la Sierra Madre, y comprenden 35 kilómetros (22 millas) de litoral del océano Pacífico, entre los ríos Coyula y Copalita. 

El gobierno mexicano publicó en 1998, en el Diario Oficial de la Federación, la declaración de Área Natural Protegida al Parque Nacional Huatulco, con el objeto de conservar los recursos naturales y culturales de la costa sur de Oaxaca, particularmente en el Municipio de Santa María Huatulco.

En el barrio de La Recoleta, el edificio del Alvear Palace Hotel se alza entre las construcciones de principios del siglo XX como fiel testigo de la grandeza de esa época en la Argentina.